En un cruce intenso disputado en el estadio Arroyito ante 45.000 espectadores, Boca superó a Racing por 3-2 y selló su pase a las semifinales de la Copa Argentina. La noche dejó al delantero ecuatoriano Enner Valencia como figura central, luego de que su ingreso, a los 11 minutos del segundo tiempo, desatara una remontada de tres tantos en 23 minutos.

El partido comenzó con Boca buscando imponer su juego: Alan Velasco por la izquierda, Leandro Paredes en posición más adelantada y varias llegada al área rival. Racing, por su parte, encontró el gol de apertura en una jugada aislada: Gastón Lodico ejecutó un tiro de esquina cerrado y la pelota terminó entrando directo al arco de Leandro Brey, poniendo el 1-0. Este fue el segundo tanto que Brey recibió en ese estadio, después de Di María, quien ya le había convertido de cabeza en el 1-1 ante Rosario Central.

Con la ventaja, Racing ajustó la marca en el medio y empezó a capitalizar cada pérdida de Boca, que estaba más vulnerable en la salida. Velasco y Leonel Flores aportaban volumen de ataque, mientras Milton Delgado quedaba a veces por delante de la línea de la pelota y Paredes tenía menos espacios para conducir.

Sin embargo, la historia dio un giro decisivo con la entrada de Valencia. El delantero, goleador de la Copa Sudamericana 2013 con Emelec, ingresó a los 11 minutos del complemento y, en apenas minutos, convirtió tres goles de cabeza para voltear el marcador y darle a Boca una nueva ilusión en la Copa Argentina. Tres cabezazos en un tramo de 23 minutos que transformaron el partido y dejaron al equipo local celebrando una remontada que parecía improbable poco tiempo antes.

Racing no logró reacomodar sus líneas y Boca logró sostener la ventaja hasta el final. Andrés Gariano fue el árbitro del encuentro, que se jugó con la intensidad de un choque de eliminación directa y dejó claro que el fútbol argentino, cuando se enciende, ofrece duelos de alto voltaje.

Con este triunfo, Boca avanzó a las semifinales, donde Banfield esperaba conocer a su próximo rival. Lo sucedido en Rosario dejó la sensación de que el Xeneize fue superior durante la mayor parte del encuentro, pero tuvo que esperar hasta el epílogo para confirmar su avance.