En el circuito urbano de Bakú, Franco Colapinto vivió una clasificación de alto y bajo rendimiento. Su pasaje a la última tanda vino gracias a una vuelta rápida en Q2, donde registró un 1:44.683 que le permitió ubicarse 10º y dejar a Ollie Bearman 11º a apenas 0.092 segundos.

Ya en Q3, el joven argentino intentó aprovechar nuevamente el rebufo de su compañero Pierre Gasly, pero una fase de frenado dejó incompleta su primera vuelta. Posteriormente salió a pista con los neumáticos ya a mitad de vida y no logró cerrar una segunda pasada. El resultado fue un 10º puesto, a 0.397 segundos del 9º tiempo.

Sobre la grilla final, la situación quedó marcada por una sanción a Carlos Sainz: ese castigo le permite a Colapinto partir noveno el sábado en el Gran Premio de Azerbaiyán, mientras Gasly heredará la 7ª posición.

Colapinto explicó que avanzar sin rebufo fue especialmente difícil: en la recta terminó perdiendo varias décimas y, en la curva 15, sufrió un bloqueo asociado a la batería y al sistema de potencia que reducía el rendimiento de forma abrupta en ese sector. Aun así, reconoció que la Q2 fue positiva y que, en la vuelta de esa tanda, la sección del Castillo la realizó con velocidad y con mayor riesgo para intentar pasar a Q3.

En cuanto a la Q3, dejó claro que la vuelta no salió como esperaba. El coche no respondió de la misma manera que en la segunda sesión, con el frenaje y el manejo de la potencia enfocando más dificultades de lo habitual este fin de semana. “La Q3 fue complicada; no logré pegar las piezas necesarias ni frené de forma estable”, señaló, dejando entrever que el fin de semana mantiene problemas en el manejo del frenado y en la gestión de las gomas.

Con la decisión de la sanción a Sainz, Bakú podría brindar una oportunidad diferente para Colapinto, que buscará escalar posiciones en la carrera del sábado. Gasly, por su parte, partirá desde la 7ª posición.