El proceso por el crimen del exjugador argentino Federico Aramburú llegó a su cierre en la capital francesa, con sentencia para dos de los implicados. El tribunal impuso 26 años de prisión para Loïk Le Priol y 19 para Romain Bouvier por el asesinato registrado el 19 de marzo de 2022 tras una pelea en un bar.

La Fiscalía había solicitado 27 años para Le Priol y 20 para Bouvier. Le Priol reconoció haber sido quien efectuó los disparos, aunque sostuvo haber actuado en defensa propia ante una supuesta agresión previa de Aramburú y de su acompañante, Shaun Hegarty. El tribunal deberá confirmar la responsabilidad penal de ambos y fijar las penas definitivas, además de resolver la situación de otros involucrados en el caso.

También está pendiente el veredicto respecto de otras personas que formaron parte del proceso. La fiscalía pidió tres años de prisión para la exnovia de Le Priol, de los cuales dos serían con cumplimiento en suspenso, por supuestamente haber intentado borrar pruebas; y para otro cómplice solicitó la misma pena por haber ocultado a Bouvier durante su fuga.

En su alegato, el fiscal Philippe Courroye describió a los acusados como personas fascinadas por la violencia, las armas y símbolos de extrema derecha, elementos que, dijo, quedaron acreditados durante el juicio. Según la versión oficial, tras la pelea Aramburú y Hegarty abandonaron el bar, pero fueron perseguidos en automóvil y blanco de un nuevo ataque cuando ya estaban desarmados.

Las imágenes de seguridad resultaron clave para identificar a los agresores, quienes ya tenían antecedentes violentos y habían militado en una agrupación de ideología extremista en su juventud. A diferencia de la defensa, que sostuvo una agresión previa por parte de Aramburú, varios testigos presentes en el lugar indicaron que la pelea habría sido provocada por la actitud de los acusados.

Federico Aramburú, de 38 años y ex integrante de Los Pumas, perdió la vida en ese episodio ocurrido fuera de un local nocturno de París. Su fallecimiento conmocionó al rugby argentino y dejó a su familia en una situación devastadora. El juicio, que se extendió por tres semanas, concluyó con este veredicto y la investigación continúa para dirimir las responsabilidades de quienes ya no serán juzgados.