En un Gran Premio de Bakú marcado por incidents y improvisaciones, el equipo Alpine perdió a sus dos pilotos cuando el desarrollo de la carrera aún permitía sumar puntos. En el giro 35, Franco Colapinto impactó contra su compañero Pierre Gasly, lo que dejó fuera de competencia a ambos vehículos y dejó al equipo sin posibilidad de sumar vueltas en la parte media de la prueba, cuando estaban clasificados dentro de los puntos.
La caída de los dos Alpine dejó a los demás protagonistas con la posibilidad de capitalizar la situación y seguir adelante, mientras la carrera continuaba bajo la presión de múltiples incidentes y precauciones. En ese momento, la situación en pista se volvió un mosaico de adelantamientos y reacomodamientos que complicó cualquier previsión sobre el final de la carrera.
Del lado de la competencia, George Russell aprovechó el escenario favorable para imponerse desde la pole y mantener el liderazgo a lo largo de toda la prueba, asegurando la victoria en un contexto de altas temperaturas y decisiones estratégicas que afectaron a varios equipos. El triunfo cerró una jornada polarizada por el rendimiento y los errores en una pista callejera que exige concentración total.
Con este resultado, Alpine se queda sin sumar puntos en Bakú a partir del incidente en el giro 35, mientras otros equipos recuperan posiciones en un circuito que volvió a dejar claro que cualquier fallo se paga caro. La próxima cita del calendario, por su parte, ampliará las expectativas para medir si las piezas de cada escuadra pueden responder ante escenarios tan variables como los que ofrece el trazado urbano de la capital de Azerbaiyán.



