PARÍS — “¿Cuánto vale la vida de un hombre?” Esa pregunta, lanzada por uno de los imputados horas antes de que 12 jurados y magistrados sellaran la deliberación, resumió tres semanas de un juicio inusual. La respuesta llegó de noche, pasadas las 22, cuando Loïk Le Priol fue condenado a 26 años y Romain Bouvier recibió una pena de 19 años.

Este viernes, ante el Tribunal en lo Criminal de París, los cuatro acusados tuvieron la oportunidad de dirimir sus últimas palabras antes de que el jurado se retirara para deliberar. El veredicto debía responder a 20 interrogantes, entre ellos si Loïk Le Priol y Romain Bouvier cometieron un asesinato con premeditación o un homicidio simple.

Bouvier, con voz marcada por la tensión, fue el más breve: “Nunca encontraré las palabras que estén a la altura del sufrimiento y la dignidad de la familia de Aramburú. Todo ya fue dicho”. Le Priol, el principal acusado, habló más tiempo: sostuvo que durante tres semanas intentó ser sincero, por la familia y por el tribunal, para ofrecer respuestas que jamás serán suficientes y que nunca reemplazarán al señor Aramburú. Mencionó haber estado a punto de enfrentar 27 años —la pena solicitada por la fiscalía—, recordó que esa cifra coincidía con su edad al momento de los hechos y cuestionó: “¿cuánto vale la vida de un hombre?”. Afirmó haber aprendido cosas sobre sí mismo y deseó sanar, incluso desde prisión, para no volver a cometer lo irreparable. Señaló su fe y calificó la visita del Papa León XIV a París como una señal, y expresó la esperanza de que la familia Aramburú encuentre fuerza para perdonarlo algún día, y que él pueda perdonarse a sí mismo. Las intervenciones de los otros dos acusados, Antony S. y Lyson R., que supuestamente ayudaron a Le Priol y Bouvier después de los hechos, no aportaron declaraciones significativas.

El jurado no sostuvo los cargos de asesinato y tentativa de asesinato. Según la sentencia, aunque Le Priol, de 32 años, y Bouvier, de 35, tenían la intención de matar a Federico Martín Aramburú, no hubo premeditación. Por ello, Le Priol fue condenado por homicidio a 26 años de prisión, y Bouvier, por tentativa de homicidio, a 19 años.

A Lyson R. se le impusieron tres años de prisión, de los cuales 30 meses serán en suspenso, por ocultación de pruebas. Anthony Sorrentino recibió también tres años de prisión en suspenso. Todos los condenados, al igual que el fiscal general, tienen diez días para apelar.

Así se cierra un proceso que mantuvo en vilo a París y al ámbito judicial de la ciudad.