El precio del petróleo volvió a escalar este miércoles, escalando cerca de un 4% y superando la barrera de los US$100 por barril. El Brent cerró la jornada en US$101,66, mientras el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, cotizó en US$96,70 tras avanzar alrededor del 2% frente al cierre previo.

La subida se dio en un contexto de nueva tanda de ataques entre Estados Unidos e Irán. En exactamente esa acción, Estados Unidos habría golpeado cinco barcos petroleros iraníes: cuatro fueron destruidos en el Golfo de Omán y otro, el Derya, fue alcanzado cerca de la isla de Jark, una zona estratégica para las exportaciones iraníes.

Con la incertidumbre como telón de fondo, los mercados internacionales reaccionaron de forma negativa. En Europa, las bolsas mostraron pérdidas: Londres, París, Madrid, Milán y Frankfurt terminaron la sesión con caídas cercanas al 2%.

La tensión también se hizo sentir en Wall Street, donde los índices mostraron un inicio de jornada complejo. El Dow Jones cayó 0,29%, el S&P 500 retrocedió 0,14% y el Nasdaq bajó 0,21%.

Estados Unidos sostuvo que los buques alcanzados formaban parte de una “red fantasma” destinada a financiar a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y a grupos aliados de Teherán en distintas zonas de la región.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, adelantó que la ofensiva continuará si Irán intenta atacar de nuevo unidades de la Armada norteamericana, sostuvo durante una visita a Colombia.

Poco después llegó la réplica iraní: el país amenazó con atacar petroleros en Kuwait y Baréin y pidió a las tripulaciones que abandonaran de inmediato las embarcaciones, según informó la agencia estatal IRNA.