El diputado nacional de Fuerza Patria, Máximo Kirchner, afirmó este miércoles que, si el peronismo accede al gobierno, someterá a revisión cada uno de los proyectos incluidos en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) que el Ejecutivo de Javier Milei autorizó para impulsar inversiones en los sectores energético, minero y petrolífero. En diálogo con Radio con Vos, sostuvo que, si bien existen elementos positivos en la idea de incentivar inversiones, el marco vigente bajo el RIGI “se parece demasiado a un estatuto de coloniaje” desde su óptica.
Para ilustrar su lectura, puso como ejemplo el tratamiento de la Ganancias para una empresa minera: mencionó que estas firmas podrían quedar gravadas entre 25% y 35%, lo que, afirmó, representa una reducción de unos 10 puntos porcentuales respecto a la carga que paga un comercio típico. Señaló que hay proyectos ya en marcha que se beneficiaron por condiciones “muy favorables” del RIGI, incluso cuando esas condiciones podrían no haber sido necesarias o suficientemente beneficiosas por sí mismas.
Kirchner agregó que, si el peronismo vuelve al poder, se llevará a cabo una auditoría de cada proyecto para entender «cómo se fue haciendo cada uno de ellos» y si hubo ceder soberanía en el proceso de aprobación. Afirmó que, en su lectura, “la soberanía se cede” y que ese es un debate largo para la Argentina, dado que el RIGI no estaría necesariamente generando los beneficios esperados. No obstante, aclaró que, si al revisar se constata que todo está en orden, los proyectos podrían continuar como derechos adquiridos, siempre evaluando caso por caso para evitar irregularidades, como posibles reversiones de permisos o ventas de proyectos.
Hasta ahora, se aprobaron 23 proyectos bajo el RIGI, con una inversión total estimada en US$50.000 millones. Además, hay 24 iniciativas en etapa de evaluación. El dirigente sostuvo que se trata de inversiones de gran escala y de actores globales; dijo que no se trata simplemente de redes de PyMEs argentinas, y que la presencia de estos beneficios no necesariamente se tradujo en un aumento de la inversión extranjera en el país.
En otro tramo de la entrevista, refirió que la llegada de un gobierno que no responda a los intereses del mercado eleva el riesgo país. Mencionó que, a su juicio, el entorno financiero observa con escepticismo la posibilidad de cambios significativos y señaló que, dentro de ese marco, hay apreciaciones sobre el comportamiento de firmas como JP Morgan ante eventuales cambios políticos.



