La posibilidad de un acuerdo electoral entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO no avanza con la fluidez deseada. La mesa que Karina Milei había diseñado para acercar posiciones entre ambas fuerzas acumula casi tres semanas sin ser convocada, y el último encuentro, la cuarta sesión, fue el 24 del mes pasado en la Casa Rosada. Aunque la agenda parlamentaria había funcionado como paraguas político, tanto Ritondo como De Andreis admitieron durante esa sesión que estaban lejos de cerrar un entendimiento. Aun así, el PRO sostuvo avances en algunos temas de la coalición gubernamental, como la reforma del Banco Central y cambios en el dictamen de discapacidad.
Las pausas para avanzar la negociación se justificaron con salidas de dirigentes del PRO: Diego Santilli viajó a París junto al Presidente; Cristian Ritondo realizó una gira por el Vaticano y Armenia; y la semana pasada Fernando de Andreis se tomó una pausa. Por ahora, no hay convocatoria en la mesa bilateral para esta semana.
El parón llega junto a un cambio en la Secretaría de Gobierno de la Ciudad: dejó Ezequiel Sabor, aliado de Mauricio Macri y actual director del Banco Ciudad, y asumió Francisco Quintana, titular de la FURP y ex Secretario de Justicia porteño. Quintana es un dirigente con puentes en múltiples despachos del PRO y cuenta con el respaldo de Daniel Angelici. En este marco, “El Tano”—Francisco Quintana—aparece como un gestor clave para impulsar acuerdos en la Legislatura porteña, trabajando a través de Christian Gribaudo, secretario administrativo, con Pilar Ramírez, jefa de bloque de LLA, para allanar condiciones a un posible frente entre Jorge Macri, jefe de gobierno de la Ciudad, y la tropa de Milei.
La desorientación también se nota en el profundo achicamiento del peso específico de Mauricio Macri dentro del PRO. Las figuras de Diego Santilli y Patricia Bullrich debilitaron su interlocución con el Gobierno a nivel nacional y con gobernadores de perfil PRO como Rogelio Frigerio (Entre Ríos) o Ignacio Torres (Chubut). En ese contexto, no hay un dirigente territorial con peso claro que respalde la candidatura de Hernán Lacunza; ni Ritondo ni otros miembros de la mesa bilateral logran consolidar una postura unívoca. Esa dispersión interna potencia la influencia de Karina Milei y de sus aliados Martín y Lule Menem.
A pesar de un breve contacto de unos 30 minutos entre Karina Milei y Mauricio Macri, desde la cuarta reunión de la mesa, hace casi tres semanas, no se registró un nuevo encuentro en Casa Rosada. En esa última sesión, Ritondo y De Andreis reiteraron que aún están lejos de un acuerdo electoral. Mientras tanto, la agenda legislativa siguió avanzando: el PRO respaldó cambios relevantes en el Banco Central y valoró modificaciones introducidas por el Gobierno al dictamen de discapacidad, lo que deja en evidencia que el terreno institucional continúa siendo un terreno distinto al de la negociación política entre LLA y PRO.



