Este jueves quedó formalizada la entrada en vigencia de la nueva concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay, a cargo del consorcio Vía Navegable Argentina, integrado por la firma belga Jan De Nul y la empresa argentina Servimagnus, por un periodo de 25 años.

El nuevo esquema implica una reducción de 13,5% en las tarifas de peaje de la vía principal, que pasaron de 4,30 USD a 3,80 USD. La medida busca facilitar la carga en los puertos de origen y mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas.

El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el inicio de esta etapa y afirmó que se traducirá en menores costos logísticos, mayor infraestructura y mayor competitividad para la producción nacional.

La concesión abarca dragado y balizamiento de la Vía Navegable Troncal (VNT), infraestructura estratégica que concentra 60 terminales portuarias y moviliza alrededor del 80% de las exportaciones agroindustriales del país.

Caputo indicó que la operación prevé profundizar los ríos de La Plata y Paraná, ampliar la vía navegable en Entre Ríos y abrir y mantener el Paraná Guazú, Paraná Bravo y Pasaje Talavera. También se incorporará tecnología de última generación, con cámaras, radares y sistemas digitales para una navegación más segura y eficiente.

Se proyecta una facturación promedio anual de US$628,2 millones y un total de ingresos estimado en US$15.707 millones a lo largo de la concesión.

Las proyecciones también contemplan un crecimiento del tráfico en los próximos 25 años: el movimiento internacional aumentaría un 38,1%, el cabotaje un 28,2% y el tránsito de buques al norte de Santa Fe un 52,4%.

Aunque la operación quedó en manos del sector privado, el Estado conservará funciones de supervisión de la Hidrovía Paraná-Paraguay. El Ministerio de Economía adelantó que avanzará la conformación definitiva del Consejo de Control, integrado por representantes de los usuarios privados y de las provincias ribereñas, con la tarea de seguir la ejecución y el cumplimiento de las obligaciones contractuales.