El Banco Central anunció una modificación clave en las condiciones para acceder a los créditos hipotecarios. A partir de ahora, no será obligatorio que la propiedad sea la primera vivienda del solicitante para poder obtener el crédito, lo que amplía de manera significativa las posibilidades de financiación.

La medida amplía las alternativas para comprar, construir, ampliar o refaccionar inmuebles. En paralelo, el FGS (Fondo de Garantía de Sustentabilidad) realizó una segunda licitación de plazos fijos UVA por un total de 200.000 millones de pesos, cuyo objetivo es financiar estos préstamos. Una vez acreditados los fondos, las entidades financieras dispondrán de 90 días corridos para transformarlos en créditos hipotecarios efectivamente otorgados.

Entre las opciones contempladas por estas líneas figuran:
- compra de una propiedad
- construcción desde cero
- ampliación de una vivienda
- refacción del inmueble

Con estas herramientas, el financiamiento ya no se limita a quienes buscan una unidad terminada. Personas que ya cuentan con una vivienda pueden utilizar estas líneas para sumar metros, realizar arreglos o emprender una obra mayor, siempre cumpliendo con las condiciones que exija cada banco.

La segunda licitación de plazos fijos UVA del FGS movilizó 200.000 millones y, una vez acreditados los fondos, las entidades tienen 90 días para convertirlos en créditos hipotecarios que se otorgarán a futuros tomadores.

El cambio de condiciones amplía el universo de potenciales beneficiarios y facilita el acceso a la financiación para diferentes proyectos habitacionales. La licitación se llevó a cabo el martes 6 de octubre de 2026, entre las 11 y las 15, y permitió distribuir los recursos del FGS entre las entidades financieras. A partir de la acreditación, los bancos tendrán 90 días corridos para colocar ese dinero a través de préstamos orientados a compra, construcción, ampliación o refacción.

Quienes estén interesados deben consultar qué entidades ofrecen estas nuevas condiciones y revisar las particularidades de cada propuesta. Luego se debe definir el destino del financiamiento, presentar la documentación solicitada y atravesar la evaluación crediticia correspondiente. El plazo de 90 días busca acelerar la llegada de los fondos a los usuarios y, a su vez, aumentar la cobertura de estos préstamos.