La despedida de Lionel Messi de la selección argentina dejó en claro su grandeza deportiva, con un gol y dos asistencias en el Monumental. Sin embargo, fuera del césped el evento no respondió a las expectativas y mostró fallas de organización, problemas técnicos y pausas prolongadas, con escasos momentos verdaderamente emotivos más allá de la ovación al capitán.

La agencia Marketing Sports, contratada por la AFA para llevar adelante la noche, emitió un comunicado para aclarar qué tareas estuvieron a su cargo y qué limitaciones enfrentaron. Entre las funciones enumeradas figuran los shows musicales previos (Un Poco de Ruido; Sebastián Mendoza; Román, el Original; Amar Azul; Santi Cairo; Q’ Lokura; Damas Gratis), la intervención del entretiempo (Gaspar Benegas) y el cierre musical (Soledad Pastorutti, Ulises Bueno y Grupo Cali). También se encargó del recibimiento de los jugadores con efectos especiales y pirotecnia, la ceremonia del Himno Nacional Argentino a cargo de Fabio Santana y el homenaje a Messi en el minuto 10, cuando el encuentro contra Benín se detuvo para la ovación.

Uno de los factores que más golpeó la puesta en escena fue la ausencia de la enorme pantalla LED que River había inaugurado en noviembre de 2024 y que fue retirada por las obras de ampliación y techado del estadio. Marketing Sports sostuvo que la estructura había sido desarmada tres días después del anuncio de la AFA sobre el partido; sin embargo, la retirada había comenzado en septiembre y se extendió hasta el 13, con los amistosos anunciados apenas 24 horas después. Aun así, la productora afirmó haber propuesto montar una pantalla alternativa en el campo, pero no recibió aprobación del club.

Asimismo, la instalación de un escenario central no fue autorizada, por lo que se tuvo que adaptar el montaje y reubicar las presentaciones musicales a espacios laterales, cerca de los bancos de suplentes, modificando las condiciones escénicas originalmente previstas. Como resultado, la mayor parte de las más de 85.000 personas presentes no logró distinguir con claridad dónde estaban los artistas ni si los shows eran en vivo o grabados; los músicos y animadores quedaron tras vallados y carteles publicitarios.

La misma visibilidad limitada afectó una de las sorpresas previstas para el homenaje: la presencia de Sergio Torres, exvocalista de Grupo Cali, quien iba a reunirse con Darío Zanco para rendir homenaje a Messi tras el partido. En ese marco, la jornada dejó en claro que la coordinación entre proveedores y el estadio aún necesita ajustes para un evento de tal magnitud.