La situación entre Cristiano Ronaldo y la Selección de Portugal volvió a ponerse en foco con un descargo público en el que el capitán presenta su versión de los hechos que rodearon la última etapa del ciclo con la selección.
Según su relato, todo se originó por una entrada en calor que le generó malestar, seguido por una disculpa del entrenador Jorge Jesús que no logró aplacar la fricción y terminó desembocando en su salida de la concentración. En el escrito, Ronaldo detalla una conversación con el técnico en la que se le aseguró que formaría parte central del proyecto, jugando el primer y el último partido y, por motivos físicos, con tres o cuatro cambios por encuentro.
Además, el delantero señala que Jesús le planteó no viajar a Noruega y Dinamarca, proponiéndole quedarse en Portugal para reincorporarse antes del partido disputado en el Estádio do Dragão. El capitán sostiene que rechazó esa opción, argumentando que su rol no dependía de los viajes y que quedarse en casa sería un mal ejemplo. Según su versión, el entrenador aceptó ese análisis.
A pesar de estar en el once suplente, Ronaldo dice no haber generado problemas y afirma haber dejado la cinta de capitán en Bruno Fernandes, sin saber si podría ser su último gesto en la delegación.
Sobre el partido en Noruega, relata que, durante el almuerzo, un asistente le comunicó que el entrenador quería conversar para evaluar su condición de cara a jugar 30 minutos. En plena fase de recuperación, él creyó que no jugaría ese día, pero aceptó el compromiso. Calentó en el descanso, vieron pasar los minutos y finalmente no fue citado; el entrenador, según su versión, no cumplió con la promesa inicial.
El texto de Ronaldo continúa, pero, hasta donde se ha hecho público, concluye mencionando un distanciamiento con el cuerpo técnico y un silencio que, hasta ahora, no ha recibido explicación oficial por parte de los involucrados.



