Tras semanas de deliberación, Lionel Messi terminó aceptando una despedida que parecía imposible. La carta escrita a mano en la que anunciaba su retiro de la Selección y señalaba que no volvería este año, ni que su adiós formal llegaría antes de 2027, cedió ante el impulso de su entorno: su familia, sus compañeros de equipo y las autoridades del fútbol argentino.

El plan definitivo quedó fijado para el 6 de octubre: Messi jugará un único y breve encuentro frente a Benín en el estadio Monumental, con una duración prevista de 90 minutos. El duelo servirá para cerrar, al menos en el plano oficial, una trayectoria de 21 años con la Albiceleste, que comenzó el 17 de agosto de 2005, cuando debutó ante Hungría en Budapest. Será ante más de 80.000 hinchas que se dará un cierre emblemático a una etapa histórica.

En su momento, la decisión de bajar la persiana parecía irrefutable. El propio contexto tras la final mundial de 2018 ante España y la pérdida de su padre, Jorge Messi, el 8 de agosto pasado, marcaron un duro golpe anímico. A raíz de ello, las voces de quienes lo rodean —la familia y los dirigentes— fueron clave para que no quedara solo una despedida ceremonial, sino que haya un último partido oficial.

La confirmación del encuentro llegó poco después de que se acelerara la logística: Messi aparecería sonriente ante la prensa en el predio de la AFA en Ezeiza y, mediante esa breve intervención, se dio a conocer que finalmente disputaría ese duelo final. Además, cabe aclarar que no formará parte de la gira de amistosos convocados para la fecha FIFA, ya que su único encuentro será el del 6 de octubre.

La noticia sorprendió por la coyuntura de la fecha FIFA y la duda sobre si podría integrarse a la convocatoria. No obstante, la idea de un cierre en casa y ante Benín se impuso, con la presencia de la familia del capitán en el Monumental, para vivir un momento de homenaje y reconocimiento a una carrera que dejó huella en el fútbol argentino.

La oficialización de la despedida llegó casi en simultáneo con la publicación de la lista de convocados de Scaloni: el presidente de la AFA comunicó la decisión de invitar al capitán para ese último encuentro, minutos antes de que el entrenador hiciera pública la nómina. Con este gesto, el fútbol argentino encara un adiós que quedará grabado en la memoria de los aficionados.