La reciente subida internacional del precio del crudo, impulsada por la escalada en Medio Oriente, empieza a erosionar la posibilidad de un descenso en el precio de la nafta en Argentina. El Brent cerró el jueves en 107,63 USD por barril, su nivel más alto desde mediados de mayo, tras un día en el que el precio llegó a rozar los 108 USD ante el recrudecimiento de ataques en el estrecho de Ormuz y la toma de un puerto estratégico en el Mar Rojo por parte de los hutíes.
Desde los mínimos de principios de agosto, el petróleo acumula una suba superior al 30%. El repunte se aceleró luego de que Estados Unidos destruyera cinco petroleros iraníes cerca de la isla de Kharg y de que Irán respondiera con ataques sobre una base estadounidense en Jordania y sobre buques en el estrecho de Ormuz.
La Guardia Revolucionaria iraní informó el miércoles que sus fuerzas atacaron dos buques estadounidenses, ocho petroleros y una decena de embarcaciones en ese estrecho, además de la base en territorio jordano. Simultáneamente, los hutíes —alineados con Teherán— tomaron el control del puerto yemení de Mocha, lo que representa una nueva amenaza para el tráfico en el Mar Rojo.
El analista Simon-Peter Massabni, director de desarrollo empresarial de XS.com, señaló que los ataques desde Yemen contra instalaciones energéticas sauditas introducen “una nueva fuente de riesgo para el mercado” que amplía las preocupaciones, y no solo quedaría limitado a Irán y al estrecho de Ormuz. Según Massabni, la amenaza dejó de centrarse en un único punto de estrangulamiento para incluir posibles interrupciones a lo largo de rutas de exportación regionales, instalaciones de producción de crudo y otras infraestructuras energéticas.
Un análisis de S&P Global Energy indica que, con la falta de perspectivas de resolución y con el Brent superando recientemente los 100 USD por primera vez desde julio, los mercados del petróleo se están instalando en una “nueva normalidad” prolongada, en la que el riesgo de interrupciones es persistente, no episódico.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) redujo el jueves su previsión de crecimiento de la demanda mundial de crudo para 2026 a 380.000 barriles diarios —su quinta revisión a la baja consecutiva—, aunque informó que la producción de los países del Golfo Pérsico subió 1,6% en agosto.
El impacto de este repunte llega en un momento particularmente delicado para el mercado local de combustibles. Entre abril y fines de junio, YPF —con más del 55% del mercado— activó un mecanismo de amortiguación de precios para evitar que la volatilidad del Brent se traslade directamente a los surtidores. El sistema, replicado por el resto de las petroleras, logró mantener el precio de la nafta súper en torno a los 2.000 pesos durante esos meses. Pero ese esquema tenía una condición implícita...



