La movilización por el 50 aniversario de La Noche de los Lápices dejó en evidencia las tensiones internas del peronismo, obligado a acordar un esquema logístico de convivencia en medio de una interna que, en los últimos días, volvió a ganar volumen tras el encuentro multitudinario desarrollado este miércoles en el centro de La Plata.
La Federación de Estudiantes Secundarios de la provincia de Buenos Aires (FES PBA), cuyo liderazgo está ligado a La Cámpora, había cuestionado que, a diferencia de otros años, la reuniones para organizar la movilización no incluyeran la posibilidad de gestionar micros para facilitar el traslado de alumnos desde distintos puntos de la provincia. En el Gobierno provincial, bajo la gestión de Axel Kicillof, se sostuvo que cada organización debe resolver sus mecanismos de traslado con sus referentes y espacios aliados; sin embargo, se dispusieron postas de hidratación de ABSA y otros recursos coordinados desde la administración. En las cercanías de las calles 7 y 38, punto de partida de la columna, se observaron varios micros; desde la FES afirmaron que “los gestionamos nosotros”.
En las horas previas, la FES que responde a CFK publicó una carta abierta dirigida al gobernador. En ella se sostiene que, “este año, sorpresivamente, a pocos días de la movilización, aparece este argumento” que, según afirman, busca condicionar la política de acompañamiento y modificar la consigna principal, a la que no renunciarán. Como fondo, mencionan la posibilidad de desplegar consignas reclamando la libertad de Cristina Kirchner.
La titular de la FES, Alma Parla Hair, dialogó con la prensa durante la jornada y afirmó que “hoy los lápices en todo el país escriben Cristina Libre y Presidenta”, una consigna que, sostuvo, se replica en La Plata. Sobre la carta, señaló que refleja la postura del espacio y no ahondó en otros detalles.
El momento alto de la jornada se produjo cuando la columna principal recibió la llegada del MDF, compuesto por un importante grupo de estudiantes que cantaba “abran paso, llegó la JP”. El grupo estuvo acompañado por Carmen Arias, una de las Madres de Plaza de Mayo, y se concentró en el local partidario de La Patria Es El Otro, vinculado a Andrés “Cuervo” Larroque, ubicado a dos cuadras del punto de concentración.
En lo logístico, se acordó que la marcha ocupase una sola mano de la avenida 7. Así, la columna del MDF ingresó descendente desde la calle 40 hacia la 38, pasó junto a la columna de la FES, separadas por un cordón, y quedó detrás de la militancia kirchnerista que encabezaba la movilización. Se trata de un formato común en eventos donde participan corrientes distintas, cada una con su lectura y sus consignas, que buscan coexistir pese a las diferencias internas.



