En la rueda operativa de hoy, el maíz terminó con pérdidas en Chicago, cerrando a US$197 por bushel tras la publicación de un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). El documento mostró que las existencias de maíz en EE.UU. al 1 de septiembre alcanzaron 53,22 millones de toneladas, un 9,24% por encima del promedio privado previo y un 35,08% superior al volumen registrado en igual momento del año anterior (39,40 millones). Lo que sorprendió al mercado fue que estas existencias quedaran fuera del rango previsto por los operadores, que oscilaba entre 46,81 y 50,93 millones de toneladas.

Granar, al interpretar el reporte, destacó que ese aumento de stocks se dio a pesar de que el USDA revisó a la baja su proyección para la cosecha récord 2025/2026 en EE.UU., de 432,34 a 430,90 millones de toneladas, frente a 431,89 millones estimados por el mercado privado. Este ajuste no respondió a una caída del rendimiento promedio, que se mantuvo en 117,06 quintales por hectárea, sino a una reducción de la superficie cosechable, que pasó de 36,95 a 36,81 millones de hectáreas.

La lectura inicial del mercado se ve desdibujada por este dato de mayores existencias, que rompe con el sostén que aportaban las lluvias en la región maicera/sojera y el pronóstico de condiciones húmedas para la semana, ya que, de prolongarse, podrían demorar el avance de la cosecha y Poner en riesgo cultivos maduros que esperan ser recolectados. Aun así, si la oferta efectiva se va asimilando, podría funcionar como un factor de soporte limitado ante la mayor disponibilidad revelada hoy por el USDA.

Otro factor alcista para el maíz estadounidense es la perspectiva de mayores exportaciones hacia la Unión Europea, atenuadas por la menor producción en ese bloque y por las restricciones de Ucrania para despachar granos por el Mar Negro.

En paralelo, la Administración de Información sobre Energía (EIA) de EE.UU. difundió hoy, con datos al 25 de septiembre, una ligera reducción de la producción de etanol, de 1.028.000 a 1.007.000 barriles diarios, aún por encima de los 995.000 bpd de hace un año. Las existencias del biocombustible pasaron de 24.683.000 a 23.865.000 barriles, volumen que continúa por encima de los 22.764.000 barriles registrados un año atrás.