Pandanés, cadena dedicada a la panificación artesanal, dejó de operar este viernes y anunció que solicitará la quiebra tras atravesar una crisis financiera que la llevó a ingresar en concurso preventivo el año pasado. En la madrugada, la empresa informó la suspensión de sus operaciones y la desvinculación de su personal.
La semana anterior ya había cerrado dos sedes: una en la avenida San Martín, en Villa Crespo, y otra en la calle Sanabria, en Villa Devoto. A los empleados de esos locales les comunicaron que no pudieron renovar los contratos de alquiler por el elevado costo de los locales.
Con el paso de los días, la medida se extendió al resto de las sucursales. En la madrugada, aproximadamente a las 4, las y los trabajadores recibieron por WhatsApp un mensaje informando que la empresa entraba en quiebra y que no debían presentarse a trabajar. Uno de los trabajadores relató que, además de la notificación, las puertas habían sido aseguradas con cambios de cerraduras y candados durante la noche.
Durante la jornada, el sindicato de panaderos dio apoyo a las y los empleados. Según el relato de los trabajadores, en los últimos meses se acumulaban incumplimientos laborales: no se habían abonado aportes previsionales ni obra social durante unos siete meses.
Pandanés había construido su negocio sobre la base de la producción artesanal, con una planta central de 1.700 metros cuadrados ubicada en Barracas y una red que llegó a contar con 25 establecimientos, generando empleo para unas 150 personas entre locales y planta.
La situación financiera de la compañía ya había quedado expuesta en su presentación judicial de noviembre del año pasado, cuando ingresó en concurso preventivo. En ese documento se indicó que la combinación de incertidumbre, recesión, inflación y aumento de costos provocó una caída sostenida del consumo, que superó el 50% respecto del volumen histórico de la empresa. También se mencionaron cheques rechazados por unos 58 millones de pesos, advirtiendo que la capacidad de recaudación no alcanzaba para cubrir las obligaciones.
Entre las medidas que la firma dijo haber implementado para revertir la coyuntura figuraron la optimización de costos, la renegociación de alquileres, cambios de proveedores, ampliación del surtido de productos, acuerdos impositivos y una reorganización operativa. Aun así, la compañía sostuvo que no encontró una alternativa viable para continuar con sus operaciones.



