La banda británica Muse ajustó sus identificadores en sus perfiles de Instagram y X (la plataforma que reemplazó a Twitter) poco después de presentar Muse, la nueva herramienta de inteligencia artificial creada por Meta que comparte el mismo nombre.

Antes, el grupo utilizaba su propio nombre como nombre de usuario. En las nuevas direcciones, la banda pasó a usar @museband en Instagram y @Musetheband en X, mientras que la cuenta de Meta para la IA utiliza @muse.

Ni Muse ni Meta emitieron declaraciones oficiales al respecto, y los cambios fueron observados primero por los fanáticos del grupo. Muse cuenta con más de 2,7 millones de seguidores en Instagram y está integrada por Matt Bellamy, Christopher Wolstenholme y Dominic Howard. Su tema Supermassive Black Hole es, según Spotify, el más escuchado del grupo, con más de mil millones de reproducciones.

La cuenta de Muse de Meta, por su parte, registra 135 mil seguidores. Su primera publicación en Instagram data del 9 de septiembre de 2026. En los comentarios, los usuarios expresaron diversas inquietudes y comentarios, entre ellos menciones sobre posibles gestiones externas de la banda y críticas a la relación entre Muse y Meta.

Entre las funciones anunciadas, Muse —la IA de Meta— puede realizar tareas en nombre del usuario, como redactar y enviar correos, reservar viajes, completar formularios y negociar facturas. La herramienta busca reforzar la posición de Meta frente a competidores como OpenAI y Anthropic. A diferencia de un chatbot convencional, Muse puede actuar de forma autónoma en segundo plano, incluso cuando la aplicación no está activa.

Entre sus utilidades se destacan transformar un video de recetas guardado en Instagram en una lista de compras y navegar por internet a través de una máquina virtual en la nube de Meta, que incluye su propio navegador. El agente emplea el modelo de lenguaje Spark 1.3, presentado una semana antes por Alexandr Wang, director de inteligencia artificial de Meta y fundador de Scale AI. Su interfaz funciona como una app de mensajería, de modo que las personas pueden conversar con el sistema y hasta asignarle un nombre.

Alex Cornell, diseñador de producto de Muse, explicó que la meta es que la interacción se sienta como una conversación con un asesor personal. Según detalló, Muse puede gestionar la compra de entradas de cine, planificar fines de semana familiares y vigilar distintas actividades, con una pantalla que indica qué acción realiza.

Muse opera junto a Sentinel, un proceso separado que controla acciones y gestiona contraseñas, tarjetas y llaves sin que el agente principal tenga acceso a esa información. Enviar un correo o realizar un pago requiere confirmación explícita; las tareas de menor riesgo solo necesitan una autorización. Meta afirmó que Muse no contiene publicidad y que las conversaciones no servirán para mostrar anuncios. Las consultas al modelo pueden usarse para mejorarlo, aunque la nota original dejó incompleto ese punto.