Starlink dejó sin efecto la medida que reducía la velocidad de descarga para quienes superaban los 5 terabytes de datos mensuales. Este jueves, suscriptores de distintos países indicaron en redes sociales que la restricción ya no estaba activa en sus cuentas, y varios usuarios confirmaron a PCMag que SpaceX restauró las velocidades habituales tras varios días de reclamos por una política que no había sido anunciada oficialmente.

En los días previos, aparecieron quejas sobre una restricción poco usual, a pesar de que el servicio residencial de Starlink promociona datos "ilimitados" en sus planes. Quienes quedaron afectados relataron que el límite se aplicaba de forma abrupta al superar 5 TB mensuales o 500 GB diarios, reduciendo la velocidad a 10 Mbps o menos durante el resto del ciclo de facturación, una caída drástica frente a los rangos habituales de 100 a 200 Mbps.

Al aplicar la medida, la empresa en algunos casos envió mensajes atribuyendo el fallo a un supuesto uso empresarial de una cuenta del plan Residencial, con la indicación de migrar a los planes Priority, más costosos. Esa explicación fue considerada imprecisa por buena parte de los suscriptores, y el servicio de atención no ofrecía soluciones claras ni reconocía la existencia de un umbral de 5 TB.

Brandon, un usuario de Indiana, comentó a PCMag que, con seis hijos y clases a distancia, su consumo es alto y que, si bien Starlink se publicita como servicio ilimitado, la restricción fue frustrante para las tareas escolares de sus hijos. Tras la rectificación, algunos clientes fueron contactados por el soporte para revisar sus casos de forma individual; en una respuesta le indicaron: “la línea ya no está restringida. Se le acreditó un mes de servicio y cerramos la incidencia”.

Otros relatos señalan cambios repentinamente y sin aviso previo. Un suscriptor de la zona indicó que, al desconectar su equipo por la limitación y volver a conectarlo, notó una mejora inmediata y aseguró: “ahora tengo entre 80 y 150 Mbps al encenderlo”.

Un usuario en Washington vinculó la decisión con la presión pública generada en redes sociales, insinuando que la reacción de la comunidad habría influido en la respuesta de la empresa.

En paralelo, no todos los afectados habrían experimentado la misma restricción, y la compañía no adelantó un comunicado oficial detallando la medida ni su retirada.