La planta Southern Seeds Production, ubicada en la ciudad bonaerense de Arrecifes, permanece cerrada parcialmente por un bloqueo encabezado por activistas del Sindicato de Camioneros. El reclamo apunta a convertir a cuatro choferes, que trabajaban bajo un vínculo comercial, en empleados de la empresa. Southern Seeds Production se dedica a producir, procesar y exportar legumbres a unos 40 países.
Ante la negativa de incorporar a los conductores como empleados, los choferes comenzaron a reclamar una indemnización. Hace 48 horas, un grupo de 20 representantes del gremio se instaló en la entrada de la planta, en el kilómetro 173,5 de la ruta 8, y la firma denunció que durante el bloqueo se amedrenta a choferes de otras compañías para que no carguen la mercadería.
Algunos conductores de otras firmas que trabajan para Southern Seeds permanecen en una estación de servicio cercana, a la espera de que se solve el conflicto, pero no quieren cargar por temor a daños en los camiones o a agresiones al salir de la planta. El propio Lucio Peroni, dueño y presidente de la empresa, afirmó que hay quienes temen salir del lugar por posibles ataques y subrayó que tiene familia. Otro transportista, según el empresario, advirtió que si le rompen el parabrisas o una cubierta, ya no podría trabajar más.
Peroni indicó que varios conductores desistieron de ingresar luego de ser abordados por los manifestantes. También afirmó que un camión logró entrar con un empleado a bordo, pero salió sin cargar tras recibir una llamada que interpretó como una amenaza.
El empresario añadió que el bloqueo impide el ingreso de contenedores y pone en riesgo la logística de la empresa familiar, que arrancó sus actividades en 2002 y emplea a 120 trabajadores. Su modus operandi incluye la producción en campos alquilados, la recepción de cosechas de productores locales, el procesamiento y la exportación de arvejas, lentejas, maíz pisingallo, maíz waxy y otros productos.
Sobre la relación con los cuatro choferes, Peroni explicó que tenían un vínculo de servicios de transporte y que, hasta hace dos semanas, no habían elevado reclamos. Por su parte, el Sindicato de Camioneros había manifestado inicialmente la intención de que los trabajadores fueran incorporados como empleados, mientras que la empresa afirmó que no maneja ni quiere asumir transporte.
La tensión se inició a principios de septiembre, cuando la Delegación Pergamino del Ministerio de Trabajo de la provincia, acompañada por representantes sindicales, entró a la planta de Arrecifes para realizar una inspección y luego convocó a una audiencia oficial para que la firma presentara documentación sobre los transportistas.
Peroni indicó que, tras esa instancia, no se detallan otros antecedentes en este informe.



