La apertura del Apple Music Hall estuvo a cargo de Elton John y se realizó junto a la central eléctrica de Battersea, a orillas del Támesis, cerca de la oficina y la tienda de Apple en la capital británica. El diseño mantiene rasgos del inmueble original: paredes de ladrillo, arcos acanalados y balcones en bronce que remiten a las ventanas en voladín; un muro de cristal conecta el interior con la explanada y el río.
El escenario tiene 11,5 metros de ancho y es reconfigurable: puede montarse en formato tradicional con el público de frente o en una disposición circular que acerca a los asistentes a los artistas. Con una capacidad de 600 personas, el recinto busca conservar una atmósfera íntima sin perder la infraestructura de alto nivel que exige la producción moderna.
Oliver Schusser, vicepresidente de Apple Music and International Content, presentó la apertura como un hito para la compañía. “El profundo amor de Apple por la música se remonta a sus inicios, desde el lanzamiento del iPod”, afirmó, y añadió que el nuevo espacio representa “un gran paso adelante” en el compromiso con artistas y fans.
Entre sus características destaca un sistema de audio espacial compuesto por 48 altavoces ubicados alrededor del público, que permite ubicar instrumentos, voces y efectos en distintos puntos para crear una experiencia envolvente.
Detrás del escenario funciona como un centro de producción completo: dos estudios de grabación y mezcla, diseñados con estándares profesionales, permiten registrar cada presentación en multipista y procesarla en Audio Espacial, ya sea en vivo o en postproducción.
El Apple Music Hall está preparado para operar con 16 cámaras o más, conectadas a una sala de control de transmisión hecha a medida. Esta infraestructura combina cámaras profesionales con grabación en iPhone, para capturar el concierto desde múltiples ángulos de forma simultánea.
En una misma presentación, un artista puede ofrecer un show en vivo, una versión final en Audio Espacial, una mezcla lista para transmisión y un video multicámara. Apple busca convertir cada actuación en contenido listo para distribuirse a través de Apple Music y otros canales de la compañía.
Las presentaciones se transmiten en directo a nivel mundial, accesibles para los suscriptores de Apple Music. Zane Lowe, director creativo global de Apple Music y conductor de Apple Music 1, sostuvo que el proyecto abre “nuevas oportunidades para conectar a los artistas y a los fans” y calificó la apertura como una manera de “disfrutar de lo mejor de la música en un lugar increíble”.



