El jefe de Estado utilizó su cuenta en la red social X para dirigirse al diario LA NACION y a su director, Fernán Saguier, tras la publicación del editorial del 28 de septiembre titulado Privilegios que la República no necesita. En ese texto, el periódico cuestiona la legitimidad republicana de las jubilaciones de privilegio que reciben los ex mandatarios argentinos por haber ocupado la Presidencia, contempladas en la ley 24.018 como “asignaciones mensuales vitalicias”.

En su mensaje, Milei afirmó haber renunciado a la jubilación de privilegio, señalando a Saguier que omite ese dato y acusándolo, de forma indirecta, de vincularse con personas a las que atribuye campañas de desinformación. El mandatario aclaró su decisión de no cobrar ese beneficio después de concluir su mandato, un punto que LA NACION ya había consignado: en junio de 2024 la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) aceptó la renuncia presentada por Milei.

El editorial de LA NACION, por su parte, no se refería a ningún presidente en particular. Plantea, en cambio, la pregunta sobre qué justifica hoy que el Estado garantice de por vida una renta extraordinaria a una persona simplemente por haber ejercido la máxima magistratura durante un periodo. En su análisis, el medio señala que podría entenderse un reconocimiento público para quienes han prestado servicios eminentes, pero sostiene que tal reconocimiento no conlleva necesariamente la creación de una renta vitalicia, móvil y desvinculada de los aportes al sistema previsional. Además, cuestiona la posibilidad de que ese beneficio pueda extenderse, bajo ciertas circunstancias, a los derechohabientes del oficial fallecido.

El texto reconoce que ejercer la Presidencia implica un alto honor para la ciudadanía, pero advierte que la jubilación de privilegio mantiene una “reminiscencia” que entra en conflicto con la idea de igualdad ante la ley. Y la compara con millones de jubilados cuyos haberes dependen de décadas de aportes y con las dificultades financieras que atraviesa el sistema previsional. En ese marco, el editorial invita a replantear la continuidad de estas asignaciones de por vida para exmandatarios.