El Tesoro inicia este miércoles una nueva licitación de deuda con dos rasgos distintivos. Por un lado, mantiene la ausencia de bonos denominados en dólares en el mercado local y, por otro, incorpora tres títulos que vencerán durante el siguiente mandato presidencial, lo que amplía el horizonte de refinanciación.

Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) señalan que la estrategia de ampliar vencimientos llega en una licitación con una exigencia de refinanciamiento relativamente baja: se trata de aproximadamente $4,85 billones, concentrados íntegramente en una Lecap (Letra Capitalizable).

El menú de la licitación contempla la reapertura de cuatro títulos que ya habían sido licitados previamente. En el análisis de PPI, la última gran jugada para alargar vencimientos había ocurrido en julio, cuando la vida promedio de las colocaciones llegó a 335 días y el volumen refinanciado fue de unos $7,5 billones, es decir el 42% de los $17,6 billones que vencían. Desde entonces, el plazo medio cayó a cerca de 144 días. Con un menor volumen de vencimientos, el Tesoro dispone de margen para volver a probar la demanda por instrumentos de mayor plazo.

Max Capital, por su parte, coincide en que la renovación cercana al 100% del vencimiento podría ser factible, dada la menor presión de vencimientos en esta ventana y la decisión de flexibilizar el calendario de emisiones para evitar primas excesivas ante una oferta abundante de deuda en pesos a corto plazo.

Para PPI, lo central de esta licitación es ver cuánto estará dispuesto a pagar el Tesoro para extender vencimientos. Aunque las tasas cedieron desde los picos de septiembre, siguen por encima de los niveles de julio, lo que condiciona la demanda por vencimientos más largos.

En paralelo, el informe indica que el organismo dejó fuera del menú instrumentos atados al tipo de cambio oficial puros, manteniendo solo uno con cobertura dual, y excluyó al Bonar 2029 en dólares (AO29) del listado. En el caso de los dólares, la ausencia de vencimientos “dollar linked” reduce la necesidad de emitir ese tipo de títulos. Por el AO29, en cambio, el costo de financiamiento continúa pesando: la TIR medida a dólar MEP quedó en torno al 12%, significativamente por encima de la tasa efectiva anual de 8,72% convalidada en su última colocación de agosto.

Del total autorizado para AO29 quedan por emitir cerca de US$774 millones de un tope de US$2.000 millones. La disparidad entre la última tasa validada por el Tesoro y los rendimientos actuales del mercado ayuda a explicar la menor atracción por este instrumento en el contexto actual. El equipo de Luis Caputo no quiere financiarse a costos de doble dígito, lo que explica en parte la decisión de no priorizar ese tramo.