Flybondi formalizó su entrada al concurso de acreedores luego de una serie de cancelaciones de vuelos que se intensificaron en los últimos meses, con el negocio prácticamente detenido durante dos meses. El expediente, ya cargado en el sistema del Poder Judicial, quedó bajo la jurisdicción del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, Secretaría N° 47.

La decisión fue anticipada por el sector tras la reestructuración impulsada por COC Global Enterprise, el grupo del empresario Leonardo Scatturice que tomó control de la aerolínea en junio de 2025 y redujo su estructura para encarar esta instancia. Bajo la intervención judicial, Flybondi tratará de renegociar sus pasivos para evitar la quiebra.

La operatividad está prácticamente suspendida desde hace cerca de dos meses. Desde el 1° de julio, la aerolínea voló solo el 17,7% de sus vuelos programados, según Failbondi, plataforma que mide las operaciones suspendidas. Miles de pasajeros aún esperan reembolsos y la atención al cliente no funciona desde hace semanas.

El sitio oficial ya no está disponible. Aunque la aerolínea dejó de volar, su portal siguió vendiendo vuelos por un tiempo, pero las agencias dejaron de comercializarlos. En agosto, la web estuvo fuera por una semana y luego se restableció. En Brasil, la regulación fue más severa: en julio la venta de pasajes quedó restringida tras la cancelación del 79% de sus vuelos en rutas hacia ese país.

El descenso afectó fuertemente al segmento de cabotaje. En agosto, Flybondi operó 18 vuelos y transportó 1.865 pasajeros, cayendo de una cuota de mercado de 17% hace un año a apenas 0,1% según la ANAC.

Financieramente, la compañía enfrenta pasivos por US$120 millones y mantiene embargos en sus cuentas por casi ARS 1.500 millones a pedido de ARCA desde agosto. También existen solicitudes de quiebra de otros actores y retrasos en pagos de contratos de alquiler de aviones y a proveedores de servicios financieros.

La situación incluso alcanzó al fútbol: Flybondi y OCA promocionaron la camiseta de Gimnasia con depósitos iniciales superiores a US$400.000; el acuerdo preveía pagos en cuotas durante 2026, pero el club sostiene que no se ejecutó.

Se anticipa que, al abrirse formalmente el concurso, se presentarán acreedores, además de más de 700 ex trabajadores que no cobraron indemnizaciones y los retiros voluntarios homologados por Seclo.

El jueves, trabajadores se concentraron frente a la Secretaría de Trabajo reclamando intervención. Un dato relevante es que Flybondi no dispone de flota ni inmuebles como activos para utilizar en la negociación de sus deudas.