La volatilidad cambiaria dejó de ser la norma para la segunda mitad del año, en la que la economía argentina empieza a registrar un ritmo de liquidación de divisas más sostenido. Este cambio se observa pese a que, tradicionalmente, esa ventana estacional suele presentar caídas pronunciadas, según una revisión basada en la visión del sector.
En una exposición del vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, se destacan variables favorables para la entrada de dólares en los próximos meses. Las Obligaciones Negociables emitidas por empresas sumaron 20.200 millones de dólares, pero solo se liquidaron 15.800 millones. Quedan por ingresar 4.400 millones, lo que continúa empujando la oferta de divisas al mercado.
Además, se esperan nuevas emisiones en las próximas semanas. Una de las más próximas es la emisión de la provincia de San Juan, que abrirá financiamiento en los mercados internacionales con un bono por 600 millones de dólares.
En tanto, YPF anunció la colocación de un nuevo bono internacional por 1.200 millones de dólares, la mayor operación corporativa argentina en 11 años. El bono tiene un plazo de nueve años y una tasa de 7,55% con una tasa efectiva de 7,85%. La empresa informó un spread de 300 puntos básicos frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos; cifra que representa el menor nivel histórico para la compañía en el mercado global de capitales.
La suba del petróleo Brent, que se sitúa por encima de los 100 dólares por barril, aporta un componente adicional de valor a las exportaciones, ya que la balanza energética sigue en superávit. Con estas condiciones, se estima que las exportaciones podrían superar los 100.000 millones de dólares por primera vez en la historia.
En el plano agrícola, los precios también evolucionan al alza: la soja alcanzó los 480 dólares por tonelada, lo que implica un incremento aproximado del 25% en lo que va del año. Aunque este repunte se traduce en mayores ingresos de divisas, su mayor impacto se proyecta para el año próximo.
Desde el Gobierno destacan un equilibrio externo “extraordinario” y sostienen que las estimaciones REM del Central quedan por debajo de las exportaciones efectivas. También remarcan que empresas continúan buscando financiamiento internacional, mientras el sector agropecuario recibe precios más altos y goza de menores cargas impositivas.
Con todo, el Banco Central dispone de menos margen para intervenir en el mercado cambiario. En la jornada de ayer, sus compras sumaron apenas 11 millones de dólares y el dólar mayorista cerró ligeramente por encima de los 1.513 pesos. El Gobierno mantiene la cautela para no acelerar una devaluación difícil de contener, priorizando la calma cambiaria como ancla de la política económica.



