La lectura de octubre del índice de confianza del consumidor elaborado por la Universidad de Michigan mostró un debilitamiento general entre los hogares estadounidenses, afectado por las presiones inflacionarias derivadas del conflicto en Medio Oriente que elevan los costos para los hogares.
El índice global retrocedió hasta 46,3 puntos, por debajo de la estimación promedio de 47,6 puntos que anticipaban economistas consultados por Bloomberg. La lectura refleja un deterioro en la percepción de la economía en el corto plazo y en la trayectoria futura, según explicó Joanna Hsu, directora de las encuestas a consumidores.
Hsu agregó que la caída fue especialmente pronunciada entre quienes tienen ingresos más bajos y entre personas con carteras de acciones relativamente modestas, grupos que cuentan con menos recursos para enfrentar aumentos de precios.
El componente que mide las condiciones actuales de la economía se ubicó en 44,7, frente a 50,9 en el mes previo, un descenso notable que, según el propio informe, no tenía registro tan bajo desde al menos 1970.
En cuanto a las expectativas, las proyecciones de inflación siguieron al alza: la estimación a un año subió de 4,6% a 4,7%, y la de cinco años pasó de 3,4% a 3,5%, señales de que los consumidores perciben mayores presiones inflacionarias, en línea con los datos de inflación recientes.
Estos números llegan a menos de un mes de las elecciones de medio término en Estados Unidos y se dan en un contexto en el que se anticipan reproches significativos para la administración de Donald Trump, atribuidos al encarecimiento del costo de vida provocado por la guerra en Medio Oriente, que elevó los precios de la energía y, por ende, la inflación.



