En una presentación realizada en París, el presidente argentino indicó que, para disfrutar de lo que él considera el mejor año de la historia económica, será necesario obtener la reelección y gobernar otros cuatro años. No basta con esperar: advirtió que el ciclo electoral condiciona las decisiones para 2027 y subrayó la necesidad de enfrentar ese año con una estrategia.

Tanto Milei como el ministro de Economía, Luis Caputo, destacaron la existencia de una “artillería” preparada para atravesar el año electoral sin sobresaltos graves. Entre las medidas de contención mencionadas se señaló un espectro de hasta 75.000 millones de dólares disponibles para hacer frente a una potencial corrida cambiaria previa a los comicios. De ese total, alrededor de 40.000 millones serían compromisos de canje (swaps) con Estados Unidos y con China. Llamó la atención que, si bien el instrumento con EE. UU. no figura como parte de las reservas, el relacionado con China sí, pese a tratarse de instrumentos similares.

Durante distintas intervenciones esa semana (CEO Summit, Argentina Week en París y Coloquio de IDEA), Milei y su equipo reiteraron que 2027 no verá grandes cambios, más allá de aguantar el temporal. El objetivo central del año electoral pasa por evitar una crisis cambiaria y, al mismo tiempo, avanzar en la reducción de la inflación, que mostró señales mixtas. El índice de inflación de septiembre habría rebotado tras un incremento de 1,7% en agosto, y consultoras como Equilibria estimaron que podría superar el 2% en el corto plazo.

En el plano regional, Brasil enfrenta una elección entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro; aun así, el riesgo país se mantuvo estable, el dólar presentó fortaleza y la bolsa de San Pablo acumula una ganancia de alrededor del 31% en dólares en lo que va del año. Esto contrasta con la expectativa para Argentina en el periodo previo a las urnas.

El escenario optimista para 2027, según el análisis de Milei, señala un crecimiento moderado de 2,5%, impulsado por sectores que ya venían empujando la actividad, consumo estable y una mejora gradual del crédito. Para sostener ese cuadro, sería crucial que el tipo de cambio no registre sobresaltos y que la inflación continúe su caída, idealmente por debajo del 2% mensual.

Fausto Spotorno describió que “la economía mantiene la moneda en juego”; según su modelo, podría haber una recuperación en el cuarto trimestre y habrá que ver si se sostiene en 2027 ante posibles retrocesos de la inversión. Su proyección para Milei en la primera vuelta situaría entre el 41% y el 42%, un resultado que obligaría a un ballotage y mantendría la incertidumbre financiera vigente.

El riesgo país continuó escalando durante la semana y superó nuevos umbrales, mientras que en Brasil se observó una caída del dólar y una subida de la bolsa paulista cercana al 31% en lo que va del año.