El inicio del plenario de comisiones para tratar el proyecto de Defensa de la Soberanía de Malvinas estuvo marcado por un ambiente de marcada tensión, que aumentó luego de que la Corte Suprema reacondicionara la vigencia del artículo 154, que elimina los límites a la venta de tierras a extranjeros.

La tensión se hizo visible a lo largo de la jornada: diputados de la oposición y del oficialismo se cruzaron en discusiones ruidosas y con insultos durante el debate. Todo comenzó cuando el diputado Juan Grabois intervino para respaldar a la integrante del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, quien buscaba exponer sus diferencias con el proyecto oficialista.

Bregman, en un encendido relato, defendía su postura frente al texto en debate y fue confrontada por Jairo Guzmán, legislador oficialista por Santa Cruz, que cuestionaba sus argumentos. En ese instante, Grabois se levantó, se acercó a Guzmán y lo enfrentó, episodio que rápidamente trascendió a las redes y quedó registrado por varios asistentes con gestos y forcejeos.

La situación escaló cuando, desde otro extremo de la sala, el tucumano Gerardo Huesen alzó la voz y trató de descalificar a Grabois, calificándolo de “cagón” ante la atención de los presentes. Huesen, dirigente de Fuerza Republicana y cercano a Ricardo Bussi, figura clave en la escena política de Tucumán, reforzó la polarización del momento.

Entre los diputados presentes, Eduardo Valdés y otros buscaron frenar el enfrentamiento para evitar que la discusión se desbordara. En paralelo, el presidente de la Comisión de Defensa, Carlos Zapata, pidió a los presentes y al bloque de la Unión Por la Patria (UP) de Germán Martínez que retomaran el orden.

Bregman intentó volver a tomar la palabra, pidiendo que se le permitiera contestar las preguntas y sostener su postura, a pesar de la alteración en el recinto. Grabois, por su parte, continuó con sus críticas al oficialismo, insistiendo en sus acusaciones contra lo que él percibe como una intervención de la Corte.

La bancada oficialista, representada por Martínez y Zapata, hizo un nuevo esfuerzo por encauzar la sesión: Martínez solicitó que Guzmán dejara de insultar desde atrás y que todos contribuyeran al tema de relevancia. Con la sala aún conmovida, Bregman retomó su intervención y sostuvo que nadie puede decidir por ella, manteniendo la exigencia de respuestas a sus cuestionamientos.

Tras este tramo de tensión, Grabois volvió a contrarrestar las críticas al oficialismo, en un episodio que dejó en claro la fractura y la confrontación que permea el debate sobre Malvinas, mientras la sesión continuaba con la expectativa de que se definan futuras intervenciones y respuestas.