Tras casi tres años priorizando la estabilización económica y la reducción de la inflación a través de ajustes fiscales y monetarios, la Casa Rosada estudia nuevas medidas para impulsar la actividad. En esa línea, se contempla ampliar el alcance de los créditos hipotecarios UVA en pesos con financiamiento del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSeS hacia viviendas que aún están en construcción.
La propuesta se discutió la semana pasada en una reunión con desarrolladores inmobiliarios que llevaron la iniciativa al equipo encabezado por Luis Caputo. Una fuente con conocimiento del tema indicó que la idea central es que una parte de los préstamos no vaya únicamente a viviendas terminadas, sino también a proyectos en avance, lo que podría generar un impulso mayor en el sector de la construcción.
El esquema que se dio a conocer hace dos semanas prevé que los bancos otorguen entre 17.000 y 18.000 préstamos por un total de 2 billones de pesos (aproximadamente US$1.300 millones), con tasas máximas del 7,5% más UVA, para la compra, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda. La nueva visión es extender ese financiamiento, financiado por el FGS, a unidades habitacionales que no están terminadas.
Desde el Ministerio de Economía no hubo declaraciones oficiales al respecto, y aún resta definir el "formato legal" que permita avanzar. En la actualidad, las hipotecas se tramitan sobre inmuebles terminados; sin embargo, en el sector se maneja la posibilidad de autorizar la subdivisión de la propiedad horizontal para escriturar y conceder préstamos para viviendas en proceso, aunque dependerá de la normativa vigente en cada provincia y municipio.
Durante la reunión, los desarrolladores también solicitaron acelerar la subasta de los plazos fijos del FGS que ya se encuentran depositados en bancos. La operación, que debía hacerse la semana pasada, comenzará este lunes con la licitación de los primeros 1.800 créditos, tras que el Banco Central formalizara la normativa el viernes.
Según la comunicación del BCRA, los plazos fijos UVA a 1 y 5 años se licitarán con tasas mínimas de 2,5% y 4,5%. Se prevé realizar 10 licitaciones de 200.000 millones de pesos cada una, y cada banco podrá participar de hasta el 20% del monto licitado. Habrá un plazo de 90 días para la colocación, y se estima que los créditos queden disponibles entre noviembre y diciembre.
Caputo presentó este programa dentro de un paquete para reactivar la economía, que también incluye la flexibilización de créditos en dólares para empresas que no generan divisas, subsidios al consumo de energía en septiembre y la eliminación de impuestos para la privatización de rutas. En las últimas horas, el Banco Nación se sumó a la iniciativa con créditos UVA para la compra de autos, tanto usados como 0 km.
El conjunto de medidas se enmarca en una economía todavía “partida”, con sectores que generan empleo pero no muestran un crecimiento homogéneo, y con la dificultad de que ese avance llegue a la gente común, un tema que el gabinete reconoce como prioridad.



