El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer este jueves el IPC de agosto, que registró una subida mensual de 1,7%. En lo que va del año, el índice acumula 21,3%, y en los últimos 12 meses avanzó 33,5%. Este dato estuvo dentro de lo esperado por el mercado y sirve como referencia para definir la actualización de los haberes de la seguridad social en octubre.
El mecanismo de movilidad que regula estos ajustes está establecido por el Decreto 274/2024, que vincula la variación mensual de las asignaciones a la inflación registrada dos meses antes. Por esa razón, el IPC de agosto sirve como índice de referencia directo para el incremento que recibirán en octubre los jubilados, pensionados y titulares de prestaciones no contributivas.
Con este nuevo porcentaje de movilidad, y si se mantiene el esquema de bono vigente en septiembre, los montos de octubre reflejarán un aumento del 1,65% en términos reales. Este incremento es automático, derivado exclusivamente del dato oficial del Indec y no requiere un decreto adicional del Poder Ejecutivo. En contraste, la continuidad y el monto del bono extraordinario siguen dependiendo de una decisión oficial, y por ahora no se confirmó si se mantendrá el refuerzo de 70.000 pesos durante octubre.
La lectura macroeconómica del dato indicó, además, una desaceleración en la inflación: agosto mostró una baja de 0,4 puntos porcentuales frente al 2,1% de julio, con aumentos acumulados de 21,3% en el año y 33,5% en los últimos doce meses. Las proyecciones privadas para agosto oscilaban entre 1,4% y 1,9%, con un sesgo hacia 1,6–1,7%.
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la cifra en su cuenta oficial de la red social X, destacando que la inflación de agosto fue la más baja en 14 meses y que fue la menor suba para un agosto desde 2017. Por su parte, desde la Casa Rosada, el presidente Javier Milei difundió un mensaje de aprobación en redes, mientras que el titular de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, escribió en sus redes que, si las políticas económicas avanzan hacia un marco de “país normal”, la inflación tenderá a bajar. La señal de este dato, en todo caso, apunta a la dirección de la economía en el corto plazo, aun con la incertidumbre sobre la continuidad de ciertos apoyos fiscales.



