Una inteligencia artificial desarrollada por investigadores argentinos apunta a acelerar la detección de una de las principales complicaciones de la diabetes. Se trata de Retinar, una plataforma de teleoftalmología surgida de la colaboración entre el CONICET y la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNCPBA). La herramienta analiza imágenes de la retina para señalar los casos que requieren atención especializada.
La tecnología aborda un problema que puede avanzar durante años sin generar síntomas: la retinopatía diabética. A nivel global, afecta a aproximadamente una cuarta parte de las personas con diabetes y figura entre las principales causas de pérdida de visión prevenible e irreversible en adultos en edad productiva. Detectarla a tiempo permite iniciar tratamientos y disminuir el riesgo de complicaciones graves.
Retinar se apoya en retinografías, imágenes del fondo del ojo que pueden tomarse sin necesidad de dilatar la pupila. El proceso puede realizarse en hospitales o centros de atención primaria por personal capacitado y, luego, las imágenes se envían a especialistas para su evaluación a distancia.
El sistema opera en dos fases de inteligencia artificial. En primer lugar, verifica automáticamente si la imagen tiene la calidad necesaria para ser analizada. Después, identifica aquellas imágenes que muestran signos compatibles con una retinopatía diabética que podría requerir derivación prioritaria.
“Cuando empezamos a trabajar con los equipos de salud, entendimos que, además de generar un modelo capaz de tamizar los casos de riesgo, era clave controlar la calidad de las imágenes”, explica José Ignacio Orlando, investigador del CONICET.
Para entrenar los modelos se utilizaron decenas de miles de imágenes de fondo de ojo evaluadas previamente por especialistas y recopiladas de distintos equipos, hospitales y poblaciones. El objetivo fue evitar que el sistema funcione solo en condiciones específicas y lograr que reconozca la enfermedad ante imágenes obtenidas en contextos diversos.
Es importante aclarar que la plataforma no reemplaza al oftalmólogo. Su función es ordenar y agilizar el proceso: la IA clasifica los estudios por nivel de riesgo y permite que los especialistas enfoquen primero los casos que podrían necesitar tratamiento.
“La IA nos permite organizar el trabajo de otra manera: automatiza tareas repetitivas, ayuda a priorizar los casos de mayor riesgo y mejora la eficiencia del sistema, pero la responsabilidad clínica permanece siempre en manos del profesional”, señala Orlando.
Actualmente, Retinar ya se utiliza en hospitales de Tandil, Florencio Varela y Necochea. En sus primeras implementaciones, la herramienta permitió evaluar a cientos de pacientes y detectar casos compatibles con retinopatía diabética referible.
De este modo, un desarrollo surgido de la investigación científica argentina busca reducir las barreras de acceso a los controles oftalmológicos y optimizar la detección temprana de una complicación asociada a la diabetes.



