La caída de Racing por 2-1 frente a Huracán desató una crisis de gran magnitud en Avellaneda, con el futuro de Juan Pablo Vojvoda en el centro de la escena. Por ello, la dirigencia convocó a una reunión para la tarde, con la idea de esclarecer si continúa al frente del equipo o si es necesario un cambio para intentar enderezar la campaña.
La escasez de resultados y el rendimiento por momentos pobre del equipo erosiona la confianza en el ciclo del entrenador. En la conferencia de prensa previa al encuentro, Vojvoda afirmó que desea seguir en el cargo y defendió su continuidad pese a la mala dinámica: señaló que no corresponde abandonar a sus jugadores y que no es la vía adecuada para abordar la situación.
El técnico sostuvo que atraviesa semanas complejas, pero enfatizó que cuenta con el respaldo de los jugadores y que no tiene intención de irse únicamente por los resultados adversos. “No voy a abandonar el proceso solo porque no aparecen los resultados”, dejó entrever, aunque sin ocultar la dificultad de la etapa.
Seis derrotas en nueve fechas resumen un tramo particularmente crítico para la Academia, que ahora figura en una posición incómoda dentro de la Zona B y debe reaccionar de inmediato si quiere aspirar a salir del fondo de la tabla.
Dentro de la Comisión Directiva las posturas no son uniformes. Un sector plantea que el ciclo está agotado y reclama un cambio de rumbo inmediato para intentar salir de la delicada posición en la que se encuentra antes de que la situación se agrave.
La preocupación entre los dirigentes se centra en lo que ocurre dentro del campo: falta de ideas tácticas claras, serias fallas defensivas y una racha adversa que el equipo no logra revertir. En ese marco, las horas venideras serán decisivas para definir si se mantiene la continuidad del cuerpo técnico o se toma una decisión que marque el rumbo del club para lo que resta de la temporada.
El próximo rival de Racing será Sarmiento, el viernes 18, en Avellaneda.



