La diputada bonaerense Mayra Mendoza, del Frente de Todos, salió a responder este miércoles a las críticas que recibió por su atuendo durante una sesión en la Legislatura provincial. En un video que circuló ampliamente, se la ve participando del izamiento de la bandera con un saco azul y un pantalón deportivo Adidas con las tres tiras amarillas, un look que muchos usuarios asociaron a Boca Juniors.

En su descargo publicado en X, Mendoza cuestionó si la Corte Suprema habilita la extranjerización de tierras y si la noticia termina siendo la vestimenta que llevó. La exintendenta de Quilmes argumentó que los ataques revelan prejuicios y odio que existen en una parte de la sociedad y que varias críticas estuvieron vinculadas a su identidad política y a aspectos personales.

Entre los mensajes recibidos, mencionó descalificaciones basadas en su identidad: dijo que para ella términos como “kuka” o “negra” no son ofensas. Aclaró que se siente orgullosa de su identidad y que ser morocha no la aflige. Invitó a quienes se enfocan en detalles superficiales a mirar también lo que sucede en el país y a reflexionar.

Mendoza dejó en claro qué temas debería ocupar la agenda pública. Señaló que debe discutirse lo que decide la Justicia, qué pasa con la soberanía y los recursos, y, sobre todo, con las instituciones y la democracia. También cuestionó a quienes evalúan a dirigentes por la forma en que se visten, insinuando que algunos prefieren jueces solemnes que se crean con derecho a decidir sobre vidas, patrimonio y libertad.

La dirigente sostuvo que prefiere centrarse en lo que hacen y a quién benefician las decisiones de quienes ocupan cargos de mayor responsabilidad. Afirmó que lleva la marca deportiva desde su juventud y confirmó su simpatía por Boca Juniors, y cerró con la pregunta que circuló en la discusión: “¿soy de Boca, cuál es el delito?”.

Además, pidió elevar el nivel del debate público y reiteró que la discusión sobre su vestimenta resulta secundaria frente a otros temas de interés colectivo. “La ropa se cambia”, afirmó, y añadió que sin derechos, democracia y soberanía, recuperarlos es mucho más complicado. Concluyó enfatizando la necesidad de priorizar las cuestiones que realmente importan para la gente.