Un estudio conjunto elaborado por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) y el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI) advierte que las universidades nacionales deben disponer de un refuerzo presupuestario de $1,58 billones y un incremento salarial del 32% para recuperar el financiamiento y el poder adquisitivo que tenían en noviembre de 2023. Según el informe, los salarios acumulan una caída real del 24,3%, mientras que el presupuesto destinado a las universidades se redujo 21,9%.

El documento también señala que, entre 2024 y 2026, las universidades destinarán $4,48 billones menos a salarios de lo que correspondería si se mantenía el nivel real de 2023. Desglosado, el ajuste previsto para 2024 es de $1,47 billones, para 2025 alcanza $1,61 billones y para 2026 sería de $1,39 billones. En conjunto, la masa salarial registraría una contracción real de 20,4% en tres años.

Aun cuando se registraron avances recientes y la Ley de Financiamiento Universitario fue ratificada por el Congreso en dos ocasiones, el Gobierno aún no actualizó los ingresos docentes y no docentes ni recomponió los recursos universitarios, situación que el informe vincula con la judicialización de dicha ley.

Estos datos llegan a poco de la quinta marcha universitaria celebrada el jueves anterior, que si bien fue masiva, no modificó la postura oficial. La Casa Rosada sostuvo que no abrirá una mesa de negociación con el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y afirmó a TN que la movilización “no cambió nada”. El Gobierno planea discutir el financiamiento en el Congreso, dentro del tratamiento del Presupuesto 2027.

En septiembre, los salarios universitarios aumentaron un 3% nominal frente a una inflación del 1,9%, lo que dejó una ganancia real cercana al 1%. No obstante, el estudio subraya que esa mejora no fue suficiente para compensar el deterioro acumulado; desde junio, los ingresos perdieron 2,7% de poder adquisitivo.

Según el informe, desde noviembre de 2023, los salarios del sector registraron un incremento del 236,6%, mientras que la inflación acumulada fue del 344,4%. Esa brecha explica por qué se estima necesaria una recomposición del 32% para recuperar el poder de compra vigente al inicio de la gestión de Javier Milei.

A la vez, el deterioro salarial se acompaña de una reducción en el financiamiento: aunque se prevé una recuperación presupuestaria real del 2,9% en 2026, los recursos seguirían por debajo de los registrados en 2023 en un 21,9%.

La caída también se observa en la participación de la financiación universitaria dentro de la economía: pasó de representar el 0,712% del PIB en 2023 a una proyección de 0,535% para 2026.