Las empresas de transporte de pasajeros en colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que cubren 104 líneas de jurisdicción nacional comunicaron que implementarán restricciones de frecuencias de manera progresiva como forma de protesta por la falta de actualización de los costos y de las compensaciones del sistema. Si se mantiene la situación, podrían verse afectadas también las conexiones entre la Provincia y la Ciudad.

Marcelo Paciutto, director de la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA), señaló a Somos Radio AM 530 que, en una primera etapa, las compañías reducirían en un 50% las frecuencias entre las 22:00 y las 05:00. Se amigos a implementar la medida de forma gradual para gestionar los recursos disponibles, y la anuncian en medio de pagos de aguinaldos, negociaciones paritarias y alzas de costos operativos.

En septiembre, el sistema transportó 200,9 millones de pasajeros, frente a 225,379 millones en el mismo mes de 2025, lo que implica una caída del 10,88%. La flota activa también experimentó una merma: pasó de 17.310 unidades a 16.700, una reducción del 3,52%, según el relevamiento sectorial.

Cuatro cámaras empresarias —CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA— reclaman una recomposición de ingresos para evitar una paralización total de los servicios. Afirmaron que las autoridades nacionales aún no definieron mecanismos concretos para actualizar la estructura de costos ni las compensaciones.

El comunicado conjunto subraya que la restricción sería gradual y buscaría administrar los recursos disponibles. Las cámaras vinculan la necesidad de ajustes con el próximo pago de aguinaldos, las negociaciones salariales y el incremento de costos operativos.

Uno de los ejes del reclamo fue la brecha entre la proyección oficial de ingresos y la recaudación efectiva. Según Paciutto, las autoridades estimaron una recaudación de 280.000 millones, mientras que las empresas habrían recibido 240.000 millones, lo que atribuye a menor volumen de viajes o a posibles errores en las proyecciones.

El dirigente cuestionó que la deuda se mantenga sin un cronograma de pago desde junio. “Cuando uno pregunta si se paga en ocho cuotas, no tenemos fecha”, afirmó.

Las cámaras también destacaron costos que, a su juicio, no están suficientemente reconocidos, como la compra de unidades, la gestión y otros gastos necesarios para operar. Además, cuestionaron los indicadores de operatividad, que señalaron sancionan a las empresas por la antigüedad de los vehículos pese a las condiciones económicas que dificultan la renovación de la flota.

El Índice Bondi, elaborado por la Aaeta, estimó en septiembre un costo real del sistema de 453.495,79 millones, frente a 361.692,50 millones reconocidos oficialmente; la diferencia mensual ascendió a 91.803,29 millones.

Según Aaeta, un boleto sin subsidios debería costar 2.494,13. La cobertura tarifaria y otros aspectos quedaron pendientes en el análisis del sector.