El plazo fijo es una opción de inversión para que el dinero apostado genere intereses durante un periodo acordado. En este tipo de operación, el capital queda inmovilizado hasta la fecha de vencimiento y, al final del plazo, se devuelven tanto el monto inicial como la ganancia pactada.
Durante octubre, la Tasa Nominal Anual (TNA) que pagan los bancos no es uniforme: hay entidades que ofrecen 19,25%, mientras otras llegan a 24%. Como referencia, si se invierten 3.000.000 de pesos durante 30 días en una entidad que pague 19,25% de TNA (por ejemplo, el Banco Nación), el interés generado sería aproximadamente 47.465,75 pesos. En ese escenario, al vencer el plazo el saldo acreditado ascendería a 3.047.465,75 pesos, compuesto por el capital inicial más los intereses obtenidos.
La apertura de un plazo fijo puede hacerse sin necesidad de presentarse en una sucursal: se utiliza la banca digital del banco, ya sea a través del home banking o de la app móvil. Los pasos habituales son:
- Ingresar a la banca en línea o a la aplicación del banco.
- Elegir la opción de plazo fijo y definir el monto y el plazo de 30 días.
- Confirmar la operación y guardar el comprobante.
Más allá de la rentabilidad, la característica central del plazo fijo es la previsibilidad: se puede estimar de antemano aproximadamente cuánto se recibirá al vencimiento si se mantienen las condiciones pactadas. Este producto resulta atractivo para quienes buscan una rentabilidad relativamente estable sin necesidad de gestionar activamente la inversión. No obstante, conviene comparar entre entidades y evaluar si el rendimiento cubre la inflación para mantener el poder adquisitivo del ahorro.



