En medio de la quinta Marcha Federal Universitaria frente al Congreso, Marcos Galperín planteó, a través de su cuenta oficial en X, que la concatenación de incidentes políticos y la respuesta del Banco Central de la República Argentina podría estar señalando un cambio relevante para el país. El empresario destacó la diferencia entre la tensión en las calles y el desempeño de la rueda cambiaria, atribuyendo a la autoridad monetaria una señal de giro económico al cierre de la jornada.
La protesta universitaria, que demandaba la vigencia inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario —aprobada por el Congreso en cinco ocasiones—, transcurrió con momentos de tensión en la avenida Rivadavia, entre Callao y Rodríguez Peña. Mientras el acto principal se desarrollaba en otra zona, los rectores de distintas casas de estudio subieron al escenario para leer un documento exigiendo la continuidad de la norma.
Durante más de dos horas, se registraron choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Se lanzaron piedras y la respuesta oficial incluyó gases lacrimógenos, postas de goma y la presencia de un camión hidrante. El operativo dejó 25 personas detenidas y ocho agentes heridos entre Gendarmería, Prefectura Naval Argentina y Policía Federal Argentina.
La movilización coincidió con una sesión en la Cámara de Diputados en la que la oposición buscaba avanzar con la derogación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023, que desreguló numerosas actividades al inicio de la gestión de Javier Milei. El oficialismo bloqueó la iniciativa al impedir que la Cámara alcance el quórum, con ausencias de parlamentarios vinculados a gobernadores aliados.
Paralelamente, Galperín elogió la escalada de compras de reservas por parte del BCRA, que este jueves sumó 182 millones de dólares a sus tenencias, elevando las reservas internacionales brutas por encima de los 50.000 millones de dólares al cierre de la sesión. Desde enero, en la cuarta fase del programa monetario, la entidad acumuló compras por 15.483 millones de dólares, cifra que ya supera la meta anual de 10.000 millones fijada en el acuerdo con el FMI.
El Banco Central, bajo la conducción de Santiago Bausili, aceleró el ritmo de adquisiciones en las últimas jornadas, marcando una tendencia de fortalecimiento de reservas a la vista de un escenario político-económico convulsionado.



