El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a agosto mostró un incremento mínimo de 0,1% frente a julio en la serie desestacionalizada, y una contracción interanual de 1,7%. El dato, difundido por el INDEC este miércoles, reavivó el debate sobre si la economía argentina entrará en recesión técnica en el tercer trimestre de 2026.
Para los especialistas consultados, el escenario ya aparece prácticamente inevitable: para que el trimestre no termine en negativo, septiembre tendría que registrar un incremento aproximado de 8,5% en la serie desestacionalizada respecto de agosto. Esa magnitud sería sin precedentes en lo que va de 2026. En comparación, la mayor suba mensual desestacionalizada del año fue de 2,7% ocurrida en marzo.
La recesión técnica se define por dos trimestres consecutivos de contracción en la serie desestacionalizada del PIB. El segundo trimestre de 2026 cerró con caída frente al primero, y julio mostró una baja de 2,9% en términos desestacionalizados. Con esa base negativa, los economistas advierten que resulta extremadamente difícil lograr una recuperación suficiente durante el trimestre restante.
Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, señaló que para evitar un cierre por debajo del nivel del segundo trimestre la economía debería crecer cerca de 8,5% en septiembre. “Hoy parece imposible, diría que ya es más que improbable”, afirmó en diálogo con este medio. Equilibra presentó un gráfico con diversos escenarios de suba mensual para septiembre; todos quedan por debajo del umbral de 8,5%. Según la firma, una suba de 7% situaría la actividad en 102,6 puntos; 5,5% quedaría en 102,1; 4% implicaría 101,6; y 1,5% llevaría el indicador a 100,7, todos por debajo de 103,1 puntos, promedio del segundo trimestre.
Martín Polo, economista y presidente de Polomics, afirmó que “ya estamos en recesión” y que es imposible que el tercer trimestre registre un resultado positivo. Explicó que el cálculo se basa en el promedio de los tres meses del trimestre frente al promedio del trimestre anterior, y que el arrastre negativo heredado del segundo trimestre, acentuado por abril, complica cualquier rebote. “Se parte de bases altas. Aunque septiembre mejore, no alcanza para compensar lo perdido, especialmente lo de julio y la magra recuperación de agosto”, indicó.
Polo añadió que las cifras interanuales del EMAE podrían deteriorarse en los meses siguientes. “Si no se acomoda, podríamos terminar diciembre con una caída de alrededor del 3%”, advirtió.
La economía no mostró repunte en agosto (+0,1%) y se mantiene 3,8% por debajo del cierre de 2025. Además, el arrastre estadístico quedó en -1,5%, lo que refuerza el pronóstico de Ruta hacia la recesión si no se produce una amplia mejora en septiembre.



