El riesgo país argentino volvió a superar la barrera de los 700 puntos básicos en una jornada marcada por bajas en bonos y acciones. El indicador elaborado por JP Morgan tocó 707 puntos, frente a 674 de la sesión previa. En ese marco, Federico Furiase, secretario de Finanzas, defendió el programa económico y afirmó que los mercados están aplicando un castigo excesivo a la deuda argentina.

La subida del riesgo país coincidió con un entorno internacional favorablemente complejo, con caídas en Wall Street y nuevas tensiones por el conflicto en Medio Oriente. A la vez, dejó al desnudo las dudas de los inversores sobre la evolución de la economía local y las condiciones de financiamiento de la deuda pública.

El indicador había llegado a un mínimo de 403 puntos en julio, y desde entonces acumuló una suba notable. Los bonos soberanos en dólares perdieron alrededor de un 5% en el último mes, lo que eleva el costo de conseguir financiamiento externo para el Estado y complica el regreso de Argentina a los mercados internacionales de crédito.

Durante una intervención en la tercera Cumbre Aseguradora Argentina, Furiase señaló que existe “castigo de más con el riesgo país”. Afirmó que los precios de los bonos no reflejan los fundamentos de la economía y aseguró que la situación fiscal, la acumulación de reservas y las reformas impulsadas deberían permitir una reducción del indicador.

Según sus estimaciones, los títulos descuentan un riesgo país de entre 200 y 250 puntos hasta 2027, pero incluyen mayores probabilidades de incumplimiento a partir de 2028. Atribuyó esa brecha a las expectativas políticas vinculadas con las elecciones presidenciales del año próximo.

El funcionario añadió que no habrá tensiones cambiarias: “No habrá pesos para correr al dólar”, enfatizó, destacando la situación de liquidez en moneda local para demandar divisas, que se encuentra en niveles históricamente bajos. También afirmó que el programa financiero está cubierto y mencionó la posibilidad de recurrir a un swap con China para atender vencimientos.

La visión oficial contrasta con la realidad de los mercados. Aunque el Gobierno sostiene que dispone de los recursos para pagar la deuda, los inversores siguen exigiendo rendimientos elevados. La incertidumbre internacional y las proyecciones políticas de 2027 aparecen entre los factores que explican esa brecha.

En el mercado cambiario, el dólar oficial cerró a 1.550 pesos para la venta en el Banco Nación, con una alza de 5 pesos frente a la jornada previa. El dólar mayorista cerró en 1.528. Por su parte, el dólar blue se negoció a 1.565.

En las cotizaciones financieras, el dólar MEP terminó cerca de 1.556 pesos, mientras que el contado con liquidación alcanzó niveles no detallados en el informe.