La semana comenzó con una jornada negativa para la deuda soberana argentina, con ventas que empujaron a la baja a los bonos y un riesgo país que se ubicó por encima de los 675 puntos básicos. La caída de precios rondó el 1,5%, y el indicador de riesgo mostró nuevas presiones tras haber tocado un mínimo de 403 puntos a principios de julio.
Los mercados mantienen prácticamente nula la posibilidad de default para el año próximo, lo que indica un alto grado de confianza de que el Gobierno podrá cumplir con los vencimientos, incluso si persiste un cierre del mercado internacional. En ese marco, el ex ministro Luis “Toto” Caputo afirmó que, si no se puede colocar deuda local, podría explorarse un swap con China para financiar importaciones, liberando dólares para atender vencimientos de deuda en 2027.
En las últimas cuatro licitaciones, la Tesorería optó por no emitir deuda en dólares para evitar tasas elevadas. Hoy, el AO29 rinde por encima del 10% anual, mientras que en otros momentos se habían logrado rendimientos de alrededor del 8,5%.
La principal inquietud continúa siendo la posibilidad de incumplimiento de la deuda a partir de 2028. Las subas de las tasas en títulos del Tesoro de EE. UU. están elevando, además, los rendimientos de los bonos locales en moneda dura.
Aunque ayer la jornada en Wall Street fue algo más positiva, los bonos argentinos no siguieron esa tendencia y siguieron perdiendo terreno. El mercado encara un año electoral que promete ser complejo y de alta volatilidad.
Falta aproximadamente un año para las elecciones presidenciales, lo que alimenta la pregunta de si la caída de activos argentinos es excesiva. A la fragilidad de la deuda se suma la performance de las acciones de bancos, que mostraron nuevas pérdidas de alrededor del 2% en Nueva York, con bajas acumuladas cercanas al 30% en lo que va del año y superando el 50% desde principios de 2025.
Entre los factores citados en septiembre para explicar el aumento del riesgo país figuraba la menor acumulación de reservas del Banco Central; hoy ese argumento perdió peso, ya que en octubre las compras sumaron cerca de USD 1.000 millones, tres veces lo registrado en septiembre. El contexto político gana relevancia a medida que se acerca la contienda electoral: las encuestas muestran a Javier Milei estabilizado en torno al 38% de apoyo, cifra que no alcanza para asegurar la victoria en primera vuelta, mientras la oposición busca avanzar en su posicionamiento.



