La gente se hizo sentir desde las gradas: silbidos y críticas para Diego Milito, síntoma de la frustración que dejó un primer tiempo en el que Racing mostró iniciativa y dientes apretados, pero se quedó sin combustible a mitad de partido. En consecuencia, lo que parecía una victoria del local terminó en un encontronazo de ideas con un Independiente que creció en el segundo tiempo y consiguió un empate que lo mantiene bien posicionado de cara a los playoffs y con chances de clasificar a la Sudamericana por la vía de la Tabla Anual.
Para Racing era una especie de final del mundo. Lo sostuvo Maravilla tras la caída ante Belgrano en este estadio y, por eso, el equipo celeste y blanco saltó a la cancha con esa idea: intensidad, presión en la recuperación y un claro objetivo hacia Rodrigo Rey. Más allá de la convicción, el primer periodo mostró un rival que no estuvo a la altura en esa fracción.
Sebastián Romero fue audaz con los cambios y ajustó el once de entrada. Eliminó a Matko Mijlevic y a Leonel Pérez para dar paso a Juan Barinaga en el lateral derecho, Matías Kranevitter en la mitad y un 4-4-2 con Matías Zaracho muy activo. Los centrales respondieron con confianza y el colectivo terminó rindiendo más que Independiente, que apenas inquietó por la vía aérea con Ezequiel Avila.
La versión de Jadson Viera también dejó ver sus particularidades: Racing mostró una propuesta más lenta y le costó asentarse en la contención. Iván Marcone, a pesar de su experiencia, y Mateo Pérez Cursi no lograron pesarse en la lucha por los segundos balones, y salvo el aporte de Zaracho por momentos, la mitad de la cancha quedó desajustada. En los laterales, Santiago Montiel intentó desequilibrar por la derecha, pero enfrentó un carril congestionado y encontró menos oportunidades de acercarse al arco. Del lado de Independiente, la dupla de defensa y el aporte de Sebastián Valdez permitieron contener la ofensiva rival.
Antes del desenlace del primer tiempo, Racing estuvo cerca de abrir el marcador en tres ocasiones: Conechny obtuvo un remate que Arrayago salvó sobre la línea, Rey respondió antes que Zaracho para neutralizar un pase frontal y, a partir de esas acciones, fue el Rojo quien se acomodó para el tramo final del duelo.
En el complemento, Independiente tomó la iniciativa y supo sostener la presión, mientras Racing fue mermando en energía y claridad. El resultado final fue un empate que premia a ambos por momentos de fútbol y que deja a la distancia la necesidad de seguir sumando, especialmente para Racing, y la expectativa para Independiente de avanzar en la búsqueda de playoffs y de un cupo a la Sudamericana mediante la Tabla Anual.



