Antonela Roccuzzo compartió en su cuenta de Instagram un carrusel de 13 fotos que retratan el último mes de vida familiar junto a Lionel Messi y sus hijos, Thiago, Mateo y Ciro. Entre las imágenes se destacó un detalle que captó la atención de los seguidores: Ciro, el menor de los tres, aparece sentado sobre su padre luciendo la casaca del Como 1907, club italiano donde juega Nicolás Paz y que es dirigido por Cesc Fábregas, amigo de Messi desde sus días en La Masía y compañero en Barcelona en categorías formativas y en el primer equipo.

La presencia de la camiseta del Como generó especulaciones sobre si se trataría de un obsequio personal del entrenador o simplemente un momento casual, ligado al vínculo entre Fábregas y Messi, ya retirado de la mayor parte de la actividad deportiva. En el contexto, Nicolás Paz atraviesa un buen momento: convocado habitualmente por Lionel Scaloni y parte de la selección argentina para el Mundial 2026, en la última ventana FIFA convirtió tres goles.

El resto del álbum remite al amistoso entre Argentina y Benín, disputado el 6 de octubre en el estadio Monumental de Buenos Aires, partido que significó el último encuentro de Messi con la albiceleste tras más de dos décadas de carrera internacional.

Entre las imágenes, una en blanco y negro muestra a Roccuzzo abrazando a Thiago desde la tribuna. Otra fotografía los muestra a los tres hijos junto a su padre con la indumentaria oficial de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). En una toma adicional, Roccuzzo Besa un cartel de cartón con el rostro de Messi, con Thiago al fondo, en lo que parece un recorrido por las instalaciones de la AFA.

El álbum, ya fuera del marco del seleccionado, se enfoca en la cotidianidad en Florida, donde Messi continúa su trayectoria en Inter Miami. Se ve a Messi junto a uno de sus hijos bajo un toldo cerca de una cancha de entrenamiento, y otra imagen muestra a un menor con la camiseta rosa número 10 del club durante un partido al atardecer. También hay una toma nocturna del estadio Chase Stadium tomada desde el estacionamiento tras la salida de un encuentro, y una escena en la que una mesa luce milanesas napolitanas, papas fritas y empanadas, dando cuenta de una cena familiar.

Roccuzzo incorpora además una selfie frente al espejo del gimnasio, con ropa deportiva y pesas a la vista, señal de su rutina de entrenamiento. El cierre del carrusel es una imagen en la playa con uno de los hijos.