Cristian “Cuti” Romero y Lisandro Martínez, piezas clave en la última línea de la selección argentina, se resentaron este fin de semana en sus clubes: Atlético de Madrid y Manchester United, respectivamente. Se suma así a la lista de bajas recientes que también contempla la fractura de mandíbula de Emiliano “Dibu” Martínez y la distensión muscular de Lautaro Martínez, lo que complica la planificación del conjunto dirigido por Lionel Scaloni a poco más de un mes de dos compromisos ya confirmados: ante Uruguay, el 13 de noviembre en la Bombonera, y frente a Costa Rica, cuatro días después, en Córdoba, en el Mario Kempes.

Romero salió del campo tras el minuto 60 en la victoria del Atlético de Madrid por 1-0 frente al Espanyol, disputada en Barcelona. Los exámenes realizados al día siguiente revelaron una lesión en el aductor. Aunque no presenta la misma gravedad que la de Dibu Martínez, el defensor cordobés estará fuera de las canchas entre 10 y 12 días, lo que lo dejará ausente de los próximos dos encuentros del “Cholo” Simeone: ante Stuttgart por Champions League, el martes, y ante Deportivo La Coruña en Madrid, el sábado siguiente. Se espera que pueda volver para el choque contra Levante, programado para el sábado 31 de octubre, y su ausencia se notará en la estructura defensiva del Atlético, que ha ganado efectividad en poco tiempo con su titularidad.

La situación de Lisandro Martínez es distinta y más compleja. El zaguero formó parte del empate 1-1 entre Manchester United y Leeds, pero debió abandonar el terreno al inicio del segundo tiempo tras recibir un golpe de Dominic Calvert-Lewin. El equipo británico siguió el partido con Martínez sentado en la banca, mostrando signos de molestia.

Este episodio ocurre en un marco de tensiones entre el jugador y la dirigencia por críticas públicas a la falta de refuerzos de alto nivel. Martínez pidió disculpas por sus comentarios, pero la polémica ya había circulado en las redes. Durante la transmisión del encuentro, las cámaras captaron al defensor elongando y, a continuación, a Jason Wilcox, director deportivo del United, con semblante serio, alimentando las especulaciones sobre la interna del plantel. Martínez, tras el choque, reconoció la necesidad de autocontrol y sostuvo que el club debía traer más piezas para competir, para no quedar rezagados frente a otros equipos que ya reforzaron sus planteles; afirmó que, a pesar de las circunstancias, el rendimiento del equipo había sido superior y que merecieron ganar el choque frente al equipo español.

La situación de ambos jugadores, sumada a la de Dibu y Lautaro, configura un panorama delicado para Scaloni a la hora de planificar los próximos amistosos y, en menor medida, los objetivos de la Albiceleste.