Uno de los prospectos más relevantes del automovilismo está encaminado a desembarcar en la Fórmula 1 con Haas en la temporada 2027, como reemplazo de Esteban Ocon. Se trata de Rafael Cámara, brasileño de 21 años que se formó en la Ferrari Driver Academy y que destaca por competir con lentes debido a problemas de visión. Su historia ilumina un tema poco comentado en la máxima categoría: la compatibilidad entre la corrección visual y la exigencia de los monoplazas que pueden superar los 350 km/h.
Cámara, nacido en las playas de Pernambuco, explicó en un clip para la cuenta oficial de la Fórmula 2 en Instagram que padece miopía y astigmatismo. Compartió que la graduación de su visión es de 2.75 y 2.50 dioptrías, respectivamente, y que las luces le resultan especialmente brillantes. Además, contó entre risas que hay preguntas sobre su certificado de visión durante la transmisión, subrayando que “sí, porque preguntaron aquí” para aclarar su situación a más de 600 personas presentes.
En lo reglamentario, la FIA y la Fórmula 1 no imponen prohibición alguna al uso de anteojos o lentes de contacto para corregir la visión o para proteger contra deslumbramientos. El Código Deportivo Internacional, Apéndice L, Capítulo III, Artículo 1.7, especifica que los pilotos pueden portar ese tipo de corrección siempre que figure en su licencia internacional.
Más allá de la corrección óptica, los pilotos deben someterse a evaluaciones médicas para delinear qué tan bien ven. En el Apéndice L, Capítulo II, Artículo 1.3, se establece que se certifique la visión y, en casos de enfermedad ocular aguda con riesgo de pérdida o reducción del campo visual a largo plazo, se impone un periodo mínimo de dos años antes de una nueva evaluación oftalmológica. Si corresponde, se requieren exámenes especializados que incluyan pruebas del campo visual y de la visión estereoscópica, y, cuando sea viable, alguna prueba en tiempo real en un circuito.
Entre los criterios que se analizan con más rigor figuran la agudeza visual (con un mínimo de 1.00 en cada ojo, sea con corrección o sin ella) y otros aspectos relacionados con la visión periférica y la integración sensorial necesaria para competir al máximo nivel. En definitiva, la gestión de la visión es parte del protocolo de selección y de la evaluación continua de los pilotos, incluso para quienes ingresan con correcciones ópticas.
Con estos antecedentes, Cámara encara una trayectoria que podría convertirlo en el primer piloto con lentes en un rol de titular en Haas, siempre atento a las evaluaciones médicas y a los criterios de la FIA para permanecer en el deporte.



