En el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, River Plate venció 3-0 a Belgrano por la fecha 13 de la Zona B del Torneo Clausura 2026. Los goles los convirtieron Tomás Galván, Ángel Correa y Thiago Almada, resultado que dejó al equipo del entrenador Leonardo Ponzio en el quinto puesto de su zona y con posibilidades de avanzar a los playoffs. El contexto estuvo marcado por la presencia de rumores sobre una posible llegada de Ramón Díaz al banco.
Ponzio destacó que el triunfo se cimentó en el rendimiento de los jugadores, a quienes consideró protagonistas de la jornada y capaces de llevar a cabo el plan trazado. El técnico subrayó que el éxito dependió de la lectura adecuada del partido y del entendimiento entre el plantel para explotar las situaciones que se presenting.
En cuanto a su manejo del resultado y su proceso de análisis, el entrenador comentó que suele tomarse un margen de tiempo para evaluar el rendimiento y disfrutar del éxito, y que, aun así, cuando otros celebran, él también encuentra satisfacción.
Sobre la idea de haber logrado un partido “redondo”, Ponzio fue pragmático: afirmó que la perfección no existe, pero sí que el equipo ejecutó lo que buscaba durante el encuentro. Señaló que la clave fue respetar el plan y aprovechar las fases en las que el rival se abrió, reforzando la idea de que el grupo tiene variantes para sostenerse en el juego interior.
El santafesino explicó además los cambios que hubo respecto al empate ante Sarmiento en Junín, realizados para darle frescura al equipo tras una agenda de partidos seguida. Reconoció que uno de los momentos respondió a esa necesidad, aunque tuvo un costo inesperado: Fausto Vera ingresó y sufrió una molestia en el isquiotibial, obligando su retirada en el segundo tiempo. Este episodio justificó, en parte, la apuesta por jugadores más frescos para sostener el rendimiento.
Otra línea de pensamiento estuvo vinculada a la decisión táctica de reforzar el mediocampo: mantener el arco en cero aporta seguridad y el doble cinco aparece como una opción viable; Ponzio recordó haber probado esa variante en su paso por el club y haberla usado con resultados positivos. El objetivo declarado fue dominar el juego interior y, a partir de ahí, generar superioridad para sostener el resultado.
Al ser consultado por su continuidad ante la presión mediática, el DT explicó su método de evaluación, centrado en el balance de resultados y puntos acumulados. Entre los conceptos clave, remarcó la importancia de no perder la pelota y de conservar la valla invicta como base para buscar mejores rendimientos; lo vivido en este encuentro dejó al equipo con la confianza para continuar en esa línea.



