Boca, dirigido por Vasco Arruabarrena, salió rápidamente del golpe que significó la derrota del martes y, con cierto margen de esfuerzo, dejó atrás la derrota para ubicarse en la cima de la tabla anual, objetivo principal de la campaña que encara varios frentes. En la Bombonera superó 2-1 a Talleres y logró enderezar el rumbo tras la caída anterior, afianzando su jerarquía pese al desgaste acumulado.

El equipo encontró crédito en Flores, una pieza desequilibrante que ya había mostrado su talento en otras jornadas. El joven de Béccar, de 19 años, volvió a ser determinante: al inicio del complemento controló la pelota, ingresó al área y, de media vuelta, remató al segundo palo para convertirse en la figura del encuentro. Su rendimiento le dio a Boca un triunfo que parecía en duda tras la derrota frente a Vasco da Gama en el plano continental.

Antes de este encuentro, Flores atravesó un momento irregular frente al conjunto brasileño, donde la presión le complicó las acciones y terminó cediendo ante la marca de los defensores rivales. Aun así, el juvenil mostró personalidad y frutos de su proyección, y su rendimiento frente a Talleres volvió a corroborar su potencial para aportar en las decisiones de un equipo que quiere competir en todos los frentes.

Del lado de Boca, además de Flores, hubo actuaciones destacadas de Milton Delgado y Lautaro Blanco. Delgado apareció como sostén del juego para secundar a Rodrigo Battaglia, que volvió a ser titular tras casi diez meses fuera de las canchas; el rendimiento del volante alternó momentos de buen manejo con pasajes de menor precisión, pero, en general, cumplió. Más allá de la labor defensiva, Blanco aportó en defensa y, sobre todo, mostró proyección ofensiva al asistir para Merentiel, quien igualó las acciones a los 17 minutos tras una buena recuperación en campo rival.

El primer gol del partido lo convirtió Matías Galarza, con un derechazo al ángulo a los 10 minutos, y el equipo de Arruabarrena se acomodó para controlar el desarrollo del juego pese a que la complejidad física y mental persiste. En lo inmediato, Boca enfrenta la segunda parte de la Copa Sudamericana y continúa peleando en la Copa Libertadores 2027, manteniendo intactas sus aspiraciones de levantar cuatro títulos en la temporada.

El entrenador optó por gestionar minutos para Flores cuando el encuentro no estaba definido, incorporando a Rodrigo Bacidalupe, otro proyecto de la institución, con el objetivo de preservar al juvenil y sostener el ritmo de juego ante rivales exigentes. Sobre esas decisiones, el propio equipo dejó en claro que la energía de Flores continúa siendo un diferencial, incluso cuando el calendario exige esfuerzos continuos.

Con este triunfo, Boca suma confianza para la próxima semana, cuando intentará sumar puntos en Río de Janeiro y acercarse a la clasificación para la Libertadores 2027, buscando cerrar una campaña extensa y competitiva que ya muestra signos de versatilidad y manejo de presión.