Boca Juniors consiguió su pase a la final de la Copa Sudamericana al superar 3-1 a Vasco da Gama en el Maracaná, remontando la serie y aprovechando un cierre contundente del encuentro. El regreso de Leandro Paredes a las canchas, 11 días después de sufrir un desgarro, fue determinante para el resultado: el capitán entró en la fase decisiva y, cerca del final, convirtió con un remate de derecha para sellar el resultado.

La actuación del volante se destacó en Río de Janeiro: su vuelta aceleró la reacción del equipo y la victoria terminó por afirmarse en los minutos finales, cuando Boca encontró la diferencia necesaria para asegurarse un lugar en la definición del certamen. Tras el pitazo final, Paredes destacó el esfuerzo colectivo y el compromiso del grupo durante toda la competencia, dejando en claro que el logro es producto del trabajo de todos.

Maracaná, un escenario cargado de significado para el jugador, volvió a despertar recuerdos de su trayectoria con la selección argentina. En esa cancha ya había celebrado con la camiseta nacional en múltiples ocasiones; esta vez, lo hizo con la de Boca, en una noche que el propio Paredes situó entre las más destacadas de su carrera.

El discurso del capitán subrayó la cohesión del plantel. “Son todos los chicos los que merecen este reconocimiento; el grupo ha trabajado con un ritmo increíble y ha mostrado entrega incluso en las circunstancias más duras”, afirmó, al tiempo que reconoció la exigencia de un choque decisivo y la respuesta de sus compañeros ante ese reto.

Más allá del resultado, la historia reciente del mediocampista en ese estadio suma victorias: en su historial con la selección argentina, registra ya varias alegrías en el Maracaná, y su desempeño en este cruce convirtió una noche de recuperación en un impulso claro hacia la final del torneo. Con este triunfo, Boca se prepara para definir el título, cimentando la confianza del equipo y de su hinchada de cara a lo que venga.