El Archivo del Fondo Juan Antonio Ligoule, ubicado en el Archivo del Museo Histórico de la Universidad Nacional de Salta, conserva una colección que abarca fotografías, negativos, diapositivas, cámaras, lentes, libros y otros elementos vinculados a la práctica fotográfica del artista entre las décadas de 1960 y 1980. Este conjunto permite no solo apreciar la producción visual, sino también entender los procedimientos, herramientas y decisiones que dieron forma a esas imágenes.
Una parte de esa historia se recupera en el libro A través de la lente de un aficionado, que entrelaza distintas voces y reconstruye las historias detrás de cada foto. Entre las voces está la de Zulma Palermo, profesora emérita de la Universidad Nacional de Salta, quien, en una entrevista realizada por el equipo del museo entre fines de 2021 y principios de 2022, evocó al hombre detrás de la cámara: un “Gringo” que halló en la fotografía una forma de poesía, que trabajaba largas horas en su laboratorio doméstico y que recorrió Salta y Jujuy con una mirada singular.
Para que esas imágenes vuelvan a ser miradas, primero fue necesario atender lo que el tiempo dejó sobre ellas. En 2018, Horacio y Octavio Ligoule entregaron al Museo el material que había permanecido en poder de la familia. A partir de entonces, se inició un trabajo de conservación preventiva, digitalización, organización documental y conversaciones con los familiares, que fue abriendo caminos para reconstruir la historia del conjunto.
Estrella González, integrante del Museo Histórico de la Universidad Nacional de Salta y profesional con formación en archivística y museología, participó como responsable de conservación preventiva. Junto a Gabriela Caretta y Gabriela Pastrana, integró el equipo que entrevistó a Zulma Palermo y a Horacio Ligoule para recuperar contextos, personajes e historias que no siempre quedan junto a las imágenes.
Conservar un archivo fotográfico implica más que evitar su deterioro: implica comprender qué revelan los negativos, qué dicen los objetos de laboratorio sobre la práctica del fotógrafo y cuánto aporta la memoria oral cuando una imagen carece de fecha, nombres o explicación. En ese cruce entre objetos, fotografías y testimonios, el archivo adquiere una dimensión que trasciende la memoria personal.
En esa conversación, González aportó una visión sobre la articulación entre técnica, memoria y documentación que sostiene la tarea de reconstruir el legado de Ligoule y la historia visual de la región.



