Un port no oficial denominado Galaxy Android habilita la ejecución nativa de Super Mario Galaxy en dispositivos Android, sin necesidad de recurrir a un emulador. El proyecto aprovecha la decompilación completa del código fuente del juego de Wii para que el juego se ejecute directamente sobre Android mediante Vulkan y AAudio.

La iniciativa surgió tras la noticia, a fines de septiembre, de que Super Mario Galaxy fue el primer título de Nintendo Wii en ser decompilado en su totalidad. Ese hito permitió a la comunidad de desarrolladores reconstruir el código original y crear versiones para otras plataformas.

A diferencia de los ports tradicionales, que dependen de la emulación, Galaxy Android traduce el código al entorno de Android, lo que explica su rendimiento fluido. Sus creadores señalan que el juego se sostiene a 60 cuadros por segundo y con un consumo de batería relativamente reducido.

Es importante aclarar que Galaxy Android no incluye el juego en sí: funciona como un launcher y cada usuario debe conseguir por su cuenta la ROM original de Super Mario Galaxy para iniciar una partida. Una vez cargada la ROM, el sistema permite arrancar el juego directamente en sesiones futuras sin volver a pasar por la configuración inicial.

Capturas difundidas por Android Authority muestran que la aplicación ofrece la posibilidad de omitir las cinemáticas para ahorrar espacio, ya que estas escenas ocupan más de 2 GB. Además, se contemplan ajustes para la interfaz táctil, como la opacidad, el tamaño y la ubicación de los controles en pantalla, con vistas a adaptarse a distintos tamaños de pantalla.

En cuanto a rendimiento, Galaxy Android permite seleccionar entre varias tasas de cuadros: 30, 60, 90 o 120 FPS, y ofrece dos backends gráficos a elegir: Vulkan u OpenGL ES.

Los requisitos mínimos para ejecutar el juego en un teléfono son Android 11, 3 GB de RAM y 2,5 GB de espacio libre. Si el usuario opta por conservar las cinemáticas originales, el requerimiento de almacenamiento se duplica.

Desde la óptica legal, Galaxy Android no cuenta con autorización por parte de Nintendo. La compañía japonesa históricamente ha rechazado proyectos de terceros que manipulan su código o la propiedad intelectual, lo que allana el camino para posibles cambios en la disponibilidad del port o su restricción a canales no oficiales. Actualmente, la aplicación se puede obtener únicamente a través de un repositorio alojado en GitHub.