La empresa solicitó autorización para realizar hasta 456 despeques de Starship al año desde su complejo de Starbase, en Boca Chica, Texas, cifra que superaría con amplitud el tope vigente de 25 despegues anuales aprobado para ese sitio. La misma propuesta prevé hasta 912 aterrizajes, dado que tanto el propulsor Super Heavy como la nave Starship están concebidos para regresar tras cada vuelo.
El plan no implica de inmediato un salto a ese ritmo. SpaceX detalla una estrategia en dos etapas: una primera fase con un máximo de 100 lanzamientos y 200 aterrizajes por año, y una segunda que elevaría las cifras a 456 despegues y 912 aterrizajes. En la etapa final, las operaciones podrían realizarse de lunes a viernes, en cualquier franja horaria, según la documentación presentada.
La Administración Federal de Aviación (FAA) se encuentra en las primeras etapas de revisión. La agencia informó que elaborará una Declaración Programática de Impacto Ambiental y abrirá un periodo para recibir comentarios del público, además de planificar cinco reuniones de consulta: cuatro presenciales en la zona de Starbase y una sesión virtual. Esta revisión ambiental forma parte del proceso para determinar si SpaceX puede obtener los permisos necesarios para ampliar las operaciones; la solicitud, por sí sola, no equivale a una autorización.
El tope de 912 aterrizajes comprende tanto las operaciones de Starship como las de Super Heavy. La propuesta también contempla aterrizajes y operaciones vinculados a vuelos que podrían despegar desde otros emplazamientos, dentro de los límites que la FAA determine para Starbase.
SpaceX tiene como objetivo que Starship sirva para transportar astronautas a la Luna, y en el futuro a Marte, además de desplegar nuevas generaciones de satélites Starlink. Para sostener ese programa, la empresa necesita subir la frecuencia de vuelos y lograr una reutilización rápida de sus vehículos.
La petición para Starbase se suma a otros desarrollos de infraestructura en distintos lugares. La compañía avanza con instalaciones de lanzamiento en Florida y ha anunciado planes para un complejo en Luisiana, que según la compañía contaría con diez plataformas. Sin embargo, esos proyectos cuentan con sus propios procesos de planificación y aprobación; la solicitud de 456 vuelos corresponde exclusivamente a las operaciones previstas en Boca Chica.
En el corto plazo, la meta de SpaceX ante la FAA es ampliar la capacidad anual de Starbase. En la visión de mayor alcance, Elon Musk ha manifestado la intención de superar los 10.000 vuelos de Starship por año para 2030, lo que implicaría más de 30 despegues diarios. Para acercarse a ese umbral, la empresa debería acelerar la preparación de cada vehículo, ampliar su infraestructura y coordinar las operaciones con autoridades, con la reutilización de Starship y Super Heavy como eje central, dado que ambos componentes deben regresar y estar listos para volar de nuevo.



